lunes, 13 de mayo de 2013

ADOLESCENTES

Existe efectivamente un consumo cultural que señala el paso de la infancia a la adolescencia: la música. Mientras que tanto chicos como adolescentes ven televisión (aunque se trate de emisiones diferentes) y navegan por Internet (aunque busquen informaciones distintas), la música es un consumo propio de la adolescencia.
Las estadísticas reflejan que, mientras los chicos de hasta 10 u 11 años escuchan media hora de música por día, los adolescentes de 13 a 17 pueden escuchar música 3, 4 y 5 horas diarias. Como el principal medio que suelen utilizar para escuchar música es el celular, con frecuencia se les hace difícil cuantificar el tiempo que escuchan música ya que llevan el teléfono móvil con ellos todo el día.
Los adolescentes escuchan música primero por celular y luego en la computadora. De hecho, escuchar música es el tercer uso que hacen de la computadora, detrás de las redes sociales y YouTube.
En esta estrecha relación con la música no existen diferencias sociales. Los adolescentes de todos los sectores sociales la priorizan, y la suelen escuchar por celular, un medio que tampoco reconoce diferencias sociales.

HIJOS ADOLESCENTES

¿Qué debo saber acerca de la salud emocional de mi hijo o hija adolescente?

Los años de la adolescencia de su hijo o hija pueden ser un período difícil. Los adolescentes pueden sentirse abrumados por los cambios emocionales y físicos por los cuales están atravesando. Al mismo tiempo, los adolescentes pueden estar enfrentando muchas presiones: por parte de los amigos por ser aceptados, de los padres y otros adultos por que les vaya bien en la escuela, o de actividades como deportes o trabajos de medio tiempo.
Los años de la adolescencia son un período de transición de la niñez a la edad adulta. Los adolescentes por lo general tienen un conflicto por ser dependientes de sus padres a pesar de que ellos sienten un gran deseo de ser independientes. Pueden experimentar con nuevos valores, ideas, estilos de peinados y de formas de vestir a medida que tratan de definir quienes son. A pesar de que esto puede resultar incómodo para los padres es parte normal de ser un adolescente.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo o hija adolescente?

Comunicarle su amor a su hijo es la cosa más importante que usted puede hacer. Los niños deciden como se sienten acerca de si mismos en gran parte de acuerdo a como sus padres reaccionan ante ellos. Por este motivo, es importante para los padres ayudar a los niños a que ellos se sientan bien acerca de si mismos. También es importante comunicarle sus valores y fijar expectativas y límites; por ejemplo insistir en la honestidad, el auto control y el respeto por los demás y al mismo tiempo permitirles a los adolescentes tener su propio espacio.
Los padres de los adolescentes con frecuencia solamente notan los problemas y hasta pueden caer en el hábito de darles más que nada reacciones y críticas negativas. A pesar de que los adolescentes necesitan una reacción con información, ellos responden mejor cuando la reacción es positiva. Elogiar los comportamientos apropiados le puede ayudar a su adolescente a sentir la satisfacción de un logro y reenforzarle sus valores familiares.

¿A qué señales de alarma debo estar atento?

Los adolescentes, especialmente aquellos con baja autoestima o con problemas familiares tienen un alto riesgo de un número de comportamientos auto-destructivos tales como usar drogas o alcohol o tener relaciones sexuales sin usar protección. La depresión y los trastornos alimentarios también son problemas importantes en los adolescentes. Las siguientes pueden ser señas de alarma de que su hijo tiene un problema:
  • Comportamiento agitado o inquietud
  • Subir o bajar de peso
  • Una baja en sus calificaciones
  • Dificultad de concentración
  • Sentimientos continuos de tristeza
  • No importarle las personas ni las cosas
  • Falta de motivación
  • Fatiga, pérdida de energía y falta de interés en las actividades
  • Auto estima baja
  • Dificultad para dormir

jueves, 9 de mayo de 2013

NIÑOS DE LA CALLE

La muestra tuvo comienzo el lunes 18, en el marco del Día Internacional de los Museos, y contó con una amplia asistencia del público tanto en la muestra fotográfica como en las mesas de debate, ambas actividades referidas a los niños en situación de calle.
Carola Blanco de Venezuela, Ivaldo Cavalcante de Brasil y Alfredo Moffatt de Argentina, presentaron sus trabajos fotográficos y personas del ámbito político y de instituciones abocadas al tema compartieron sus experiencias con los presentes.
Teniendo en cuenta que los chicos en situación de calle es una problemática creciente, en el mundo, LATE propuso una serie de debates para que personas del ámbito político y de agrupaciones dedicadas a ciertos conflictos sociales expusieran sus vivencias y propuestas.
La primera plenaria abordó el tema de las adicciones como una problemática social y, luego, de las exposiciones, la contrapartida fue del público que pudo preguntar a los disertantes y, también, expresar su punto de vista que.
Una reflexión fue el punto en común: estar con la gente, recorrer las calles y comprometerse desde todos los ámbitos hará la diferencia en la vida de cada individuo y, por consecuencia, en la sociedad.
El miércoles 20 se desarrolló la segunda mesa de debate: Riesgos sociales, que contó con la presencia de: Pino Solanas, candidato a Diputado Nacional; Mariana Mostajo, integrante del Instituto de Derechos del Niño de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata; Sergio Bustos, Director del Instituto Materno Arrullos.
Otras voces, Norma Gutiérrez, Presidenta de la Asociación Civil Unión de Vecinos de la Villa 31; Daniel González, Presidente del Centro Psicosocial Argentino; Inés Conde, Directora del Parador Nueva Vida y María Eugenia Lubertino, Presidenta del Instituto Nacional Contra La Discriminación la Xenofobia y El Racismo (INADI).
Entre las ideas expuestas se destacó que “tiene que tener un valor prioritario la solución a fondo de la carencia que aqueja a la Argentina”, un país de amplia riqueza en su suelo, pues “el hambre no espera”, enfatizó Solanas.
La voz de quien recorre las calles llegó a través de Norma Gutiérrez, quien expresó, al borde las lágrimas, que la Villa 31 es un barrio que hoy no encuentra lugar por la cruel y constante postergación social que enfrentan niños y adolescentes abusados.
Es fundamental que el Estado brinde “una vivienda digna y vida a la gente llena de dolor, de mortandad”, concluyó Gutiérrez. En el mismo lugar el Centro Cristiano Nueva Vida desarrolla tareas de asistencia social y espiritual.
“Lo principal es trabajar para que la gente conozca cuales son sus derechos, como también, priorizar a la niñez desde todos los ámbitos, para forjar un mundo más justo y erradicar los cartoneritos de 6 años”, dijo Mariana Mostajo.
“Los niños están expuestos a la crueldad de la calle pues no son votantes, la única manera de erradicar este terrible mal es brindándoles recursos, como, la educación”, declaró Sergio Bustos, quien con voz sincera dijo muchas veces enfrentarse a la realidad de no tener respuestas.
“El amor es un factor fundamental”, expresó Inés Conde, quien compartió con los presentes algunos de los resultados del trabajo en el Parador Nueva Vida, que recibe niños y adolescentes en situación de calle.
Otra reflexión importante fue sobre la fe, palabra recurrente en los oradores, que se planteó como sostén y recurso para trabaja por un país mejor, “donde no existan chicos que al cerrar sus ojos tengan la seguridad de que nadie espera por ellos y en quienes la esperanza sea no volver a ver la luz del día”, afirmó Daniel González.
El viernes 22 se realizó el último debate: Educación y Deporte, que tuvo como protagonistas a Sergio Víctor Palma, ex campeón de Boxeo; Hugo Varela, ex tenista y actual entrenador; Diego Hardfield, tenista y los futbolistas Andrés Ríos de River Plate y José Shaffer de Racing.
En cuanto al área de educación participaron Abel Vicente, Director de Bachilleratos Populares de jóvenes y adultos; Walter Bouzada, ex secretario de Educación de la Ciudad, Aníbal Vassalli, Rector del Centro de Estudios Nueva Vida y Paloma Fabrykant, periodista.
“El mundo comienza en el hogar”, dijo Sergio Víctor Palma, quien desde pequeño se desarrolló en el ejercicio, “El deporte es el alma para librarse de todos los vicios”, aseguró.
“La práctica del deporte ocupa el tiempo, de manera que, no hay lugar, por ejemplo, para las drogas y, además, permite generar relaciones que ayudan a seguir adelante”, concluyó Guillermo Prein Pastor Fundador del CCNV.
Del mismo modo se expresó José Shaffer, quien habló sobre el esfuerzo que implicó su inicio en el fútbol, el frío, la discriminación, y como la fe fue el canal que impulsó su exitosa carrera.
“Muchos de esos chicos están siendo rescatados, por ejemplo, hace poco, en la Villa 31, se presentó una orquesta compuesta por niños de 6 a 11 años, pronto noté como sus rostros iban cambiando con cada acorde que ejecutaban y como al finalizar con sumo respeto y cuidado guardaban sus instrumentos”, reveló Fabrykant.
“Muchas veces los chicos eligen vivir en la calle porque, así, no tiene quien los dirija y, lamentablemente, sufren la crueldad del cemento”, contó Guillermo Prein y prosiguió: “Por ellos es fundamental la tarea de LATE, que no es otra cosa que mancomunar esfuerzos, generar proyectos, ideas para todos”.

NIÑOS DE LA CALLE




Estadísticas:



200 millones de niños en todo el mundo, viven o trabajan en las calles, lo cual es más que toda la población de Francia y Gran Bretaña juntas.

En Sudamérica, al menos 40 millones de niños viven en la calle; en Asia 25 millones; y en toda Europa aproximadamente otros 25 millones de niños y jóvenes viven en las calles.

En el año 2020, habrá 800 miliones de niños en la calle.

¿Qué es un niño de la Calle?




UNICEF define a los niños de la calle de diferente forma:



Niños de la calle: Niños que tiene que trabajar en las calles porque sus familias necesitan dinero para sobrevivir.

Niños de la calle: Niños que provienen de familias pobres que duermen en las calles. Algunos llegan a la ciudad de las zonas menos privilegiadas del país, otros han huido.

Niños de la calle: huérfanos y niños abandonados cuyos padres han muerto por enfermedad o a causa de la guerra, o para los cuales era imposible cuidar de sus hijos.

Esta definición no es siempre fácil de aplicar. Por ejemplo, ¿En qué grupo encajan los niños que viven en las calles con sus familias? o ¿qué ocurre con los niños que no han tenido contacto durante largo tiempo, o los niños que están en la cárcel o que a veces pasan periodos en casa? Y ¿a qué grupo pertenecen los niños que se prostituyen, o los que se han escapado, por ejemplo, del trabajo?




¿Qué hacen los Niños de la Calle?



Los niños de la calle no solo vagan por las calles sin nada qué hacer. Para sobrevivir, la mayoría trabajan más de diez horas al día. Distribuyen periódicos, limpian taxis, recogen chatarra, empujan carros, vigilan coches aparcados, venden caramelos, llevan el equipaje o mendigan. Algunos trabajan en la prostitución, o como servicio doméstico, como chulos, camellos, carteristas o para contratistas de edificios y dueños de garajes, o también en la agricultura.



¿Por qué existen los niños de la calle?



Catástrofes sociales (corrupción, mala gestión de recursos)

Catástrofes políticas (guerra, conflicto civil, conflicto étnico)

Catástrofes naturales (hambre, inundaciones, terremotos)

Ruptura familiar

Colapso económico (pérdida del hogar, padres, familia, educación)

Pobreza

Desempleo

Abuso de drogas y alcohol

Migración del campo a las ciudades

Abandono del niño

Abuso infantil (niños que se echan de casa, que se escapan, que son abandonados)

Niños que trabajan

La vida diaria de los Niños de la Calle



Sociedad: Los niños de la calle ven a los demás, especialmente a los adultos, con una mezcla de desconfianza y oportunismo. Los turistas son un buen objetivo porque son impactados por lo que ven, lo contrario que muchas de las personas que viven allí, quienes tratan de quitar importancia a estos jóvenes. Defraudados una y otra vez y dados por imposible por la sociedad en general, muchos niños de la calle toman el estándar, los valores y posesiones de sus comunidades con total desprecio. ¿Cómo pueden respetar una sociedad que les ha abandonado - tirado como si fueran basura?






Comida: Los niños de la calle comen lo que pueden. Sus estómagos no siempre están vacíos, pero probablemente estén desnutridos. Sus cabellos cobrizos pueden parecer agradables, pero seguro que es un signo de una seria carencia de las vitaminas adecuadas. Si no hay suficiente dinero, entonces siempre están los contenedores de basura en los que escarbar, las puertas de atrás de algunos restaurantes que tiran las sobras al final de la noche y cualquier cosa que se pueda robar en una tienda.



Dinero: Los niños de la calle son muy creativos cuando se trata de ganar dinero. Mendigar puede ser bueno si se tiene a un hermano o hermana de aspecto dulce y con una expresión que dé pena. Y luego está el sexo. Esto es lo que más dinero proporciona. Sexo heterosexual o homosexual, en habitaciones de hotel, en los asientos traseros de los coches, o en callejones oscuros, mientras un amigo vigila la calle principal.





Dormir: Los niños de la calle duermen donde se sienten más seguros. La puerta de una tienda, un banco en la plaza, un conducto de aire caliente, cerca de una hoguera en la playa, las escaleras de una estación de tren. Muchos de ellos duermen de día, pensando que están más seguros durante las horas diurnas. Algunos duermen solos, otros se acurrucan juntos en busca de calor o protección. La cama es un trozo de cartón, una manta vieja, periódicos. Si tienen la suerte de tener un par de zapatos, se los quita y duerme con ellos bajo la cabeza, para poder darse cuenta de si alguien quiere robárselos. Las monedas que sobran se las meten en la boca. Estos niños nunca saben cuando serán despertados por la bota de un policía, por un chorro de agua fría de un camión de la limpieza, o incluso por una bala de un grupo de vigilantes o de un oficial de la ley que usa su arma alegremente.




Enfermedades: Los niños de la calle enferman y se quedan así. Pronto aparece una película de grasa sobre la piel, por no mencionar el aceite y la grasa de las carreteras que les cubre los pies y la parte inferior de las piernas. Por alguna razón la suciedad hace que su piel se reseque y se agriete con facilidad. Los cortes y heridas son el pan de cada día, la mayoría de ellas ignoradas. Las infecciones son comunes. Incluso si la herida es grave, el hospital no querrá hacerse cargo de ella.



Amigos: Los niños de la calle se preocupan de solo unos pocos. El grupo del cual forman parte es un sustituto, una familia ampliada, donde hay lealtad y amor a base de golpes. El afecto se expresa con patadas, manotazos y puñetazos.



Tiempo libre: Los niños de la calle pasan su tiempo libre de la misma forma esquizofrénica en la que demuestran su afecto. Un rato pueden pasarlo jugando al fútbol en el parque, o haciendo travesuras de niños al borde de la carretera. Lo siguiente podría ser aspirar profundamente del cuello de una botella de adelgazador de pintura o de la tapa de un bote de pegamento de zapato. Con el estómago lleno y la cabeza embotada, es hora de tener sexo.



Sueños: A los niños de la calle les gusta el presente pero quieren un futuro diferente. En las calles son ellos mismos, libres para hacer lo que quieran cuando quieran y sin nadie que les diga que no. Pero no quieren seguir ahí cuando sean mayores. Un buen trabajo y mucho dinero- no importa si no han terminado el colegio, y su pobre dieta combinada con el humo de los coches que inhalan cada día probablemente les cause un daño cerebral menor.



¿Por qué se drogan los niños de la calle?





(Respuestas de los mismos niños)



"para tener más confianza al pegar a otros y tener el valor para robar”

"para que cuando te pillen robando y te peguen por ello no sientas el dolor"

"para olvidar los problemas y ser feliz”

"para tener ideas para buscar dinero”

"te ayuda a dormir"

"para no sentir dolor”

"te hace más valiente, y así te peleas con alguien que no quiere pagarte por tus servicios" (dicho por una niña involucrada en la prostitución)

"para que cuando tengas que matar a alguien no lo veas como algo malo"

"para que cuando robes no te sientas mal"

"así no piensas"

"cuando tu madre te persigue"

"a veces se te acusa de tomar drogas cuando en realidad no lo haces, de manera que acabas tomándolas”. (6

¿Qué tipo de drogas toman?


Los niños de la calle toman cualquier droga que sea más fácil de conseguir y más barata. Por ejemplo, el pegamento en zonas donde se fabrican zapatos, disolventes en zonas industriales, la pasta de coca y cocaína en regiones de producción de las mismas, opio y heroína en las zonas donde se produce el opio. Varias clases de inhalantes (pegamento industrial, pintura, quitaesmaltes de uñas, pegamento de cemento, abrillantador de zapatos, gasolina, fluidos limpiadores) se utilizan universalmente como si fueran alcohol, nicotina, canabis y productos farmacéuticos. Cuando se inhalan, los pegamentos industriales producen falta de claridad mental, ocasionalmente alucinaciones, pérdida de apetito y náuseas. Estas sustancias son fáciles de conseguir en cualquier ferretería. Hay incluso camellos de disolventes en la calle.

lunes, 6 de mayo de 2013

NIÑOS NIÑAS


Nuestros hijos e hijas ya no son tan pequeños. La relación con ellos se vuelve mucho más interactiva y comienzan a hacerse preguntas, a elegir, a imaginar de otra manera el mundo que los rodea.
Mantén la práctica de leerles cada noche antes de dormir, pero ahora les puedes contar historias más largas. No es necesario contar un cuento completo de una vez; ese puede ser un espacio prolongado a lo largo de la semana, empezando siempre con un “¿te acuerdas en qué parte habíamos quedado ayer?”.
En ese espacio, déjalos interrumpir y preguntar. Si no lo hacen, motívalos a que te digan qué les pasa con la historia que les cuentas o qué creen que sucederá. Mucho más importante que el relato que lees, son sus impresiones.
Si a un niño o una niña no le gusta el cuento que le lees, no lo fuerces, trata de explicarle, coloca emoción en el relato. Si pese a ello el disgusto persiste, cambia de libro y empieza con otro. Incluso, si un día no quiere que le leas un cuento, no le des importancia; aprovecha de compartir con él o ella un juego o una canción que puedan cantar juntos.
Intenta siempre tener más libros en casa para él o ella, de ésos que puede leer solo o sola, donde abundan las ilustraciones y que no requieren tanto del texto para su comprensión. Así, después de leerle, quiere seguir viendo otros libros, podrá hacerlo.
Permítele siempre ver otros libros si lo desea, no se lo prohíbas porque es tarde ni le apagues la luz.
En ocasiones a los más pequeños les gusta un cuento en particular y desean escucharlo una y otra vez. No te niegues a esa petición, cuéntaselos cuantas veces quiera; trata, eso sí, de enfatizar más la narración o los diálogos y aprovecha de que él o ella participe más de la historia, contando lo que le gusta o no, relatando lo que sucederá, introduciendo o cambiando algún personaje o el final de la historia.

jueves, 2 de mayo de 2013

COMO EVITAR LAS PATALETAS


Incluso los niños que mejor se portan tienen alguna pataleta de vez en cuando. Las pataletas son comunes en los niños pequeños porque estos pueden entender más de lo que pueden expresar y a menudo se sienten frustrados por no poder expresar sus necesidades.
También hay otras maneras en que los niños se sienten frustrados, como, por ejemplo, cuando no pueden vestir a su muñeca o no logran hacer lo mismo que hace un hermano mayor. Las luchas de poder pueden producirse cuando su hijo quiere más independencia y autonomía demasiado pronto.
La mejor manera abordar las pataletas es evitarlas, siempre que sea posible. Estas son algunas estrategias que pueden ayudar:
  • Dese cuenta de si su hijo está intentando simplemente llamar la atención. Intente establecer un hábito para reconocer a su hijo cuando se porta bien, es decir, recompénselo con atención por su buen comportamiento.
  • Permita a su pequeño controlar pequeñas cosas. Esto puede satisfacer su necesidad de independencia y prevenir las pataletas. Deje que tome algunas decisiones pequeñas que usted pueda respetar, como, por ejemplo: "¿Qué quieres para comer, una manzana o un plátano?".
  • Cuando los niños estén jugando o intentando aprender algo nuevo, ofrézcales juguetes y juegos adecuados para su edad. Además, empiece con algo sencillo antes de pasar a tareas más complicadas.
  • Reflexione sobre lo que su hijo quiere. ¿Le parece intolerable? Quizá no lo sea. Elija cuando quiere mostrarse firme; ceda cuando pueda hacerlo.
  • Conozca los límites de su hijo. Si sabe que el pequeño está cansado, no es el mejor momento para ir de comprar al supermercado o para apurarse para hacer otro recado.

PONER LIMITES A LOS PEQUES

¿Hay algún padre que no haya sentido un amor profundo y total por su pequeño y, al mismo tiempo, frustración e ira?
Los niños pequeños ponen a prueba nuestros nervios porque están explorando los límites en todos los aspectos del mundo que les rodea. Cada día, poco a poco, van aprendiendo nuevas habilidades y superando nuevos retos, y se sienten ansiosos y excitados ante la posibilidad de usar esos talentos.
A veces es difícil educar a un niño de corta edad, pero es posible hacerlo. Y establece normas y límites ahora — mientras su hijo está aprendiendo qué comportamientos son aceptables — ayudará a evitar mayores problemas en el futuro.
Estas son algunas de las cuestiones que pueden ayudarle para educar a su hijo pequeño.

Sea coherente

Cuando se trata de educar, es importante ser coherente. Los padres que no respetan las normas y las consecuencias que establecen tienen hijos que tampoco las respetan. Por ejemplo, si le dice a su hijo que va a estar sin jugar durante un rato como consecuencia de su mal comportamiento, asegúrese de cumplirlo. Si hace alguna advertencia, manténgala hasta el final. Las amenazas vacías socavan su autoridad.
Y no olvide que los niños aprenden observando a los adultos, especialmente a los padres. Así que asegúrese de que su comportamiento pueda servirle como modelo. Cuando le pida a su hijo que recoja los juguetes, será mucho más convincente si sus proprias cosas están ordenadas en vez de estar desparramadas por la habitación.

Elimine tentaciones

A estas alturas ya habrá descubierto que su pequeño quiere explorar e investigar el mundo. Los niños pequeños son curiosos por naturaleza, por lo que es una buena idea eliminar las tentaciones siempre que sea posible. Esto significa que aparatos como televisores, teléfonos y equipos de vídeo deben mantenerse fuera de su alcance, así como los objetos que pueda tragarse, como joyas, botones y cosas pequeñas que los niños pueden meterse en la boca.
Y siempre mantenga bien guardadas en lugares adonde los niños no puedan llegar las medicina y los productos de limpieza.