martes, 12 de enero de 2010

NEUMONIA EN NIÑOS

  • La neumonía es una infección que se presenta en uno o en ambos pulmones. Es frecuente que la neumonía comience después de haber tenido una infección en el tracto respiratorio superior (nariz y garganta). La infección hace que se acumule líquido en los pulmones dificultando la respiración. Las causas más comunes de la neumonía son los microbios, como los virus y las bacterias. Los niños que tienen dificultades para combatir las infecciones o que tienen problemas pulmonares, son más propensos a desarrollar la neumonía.
    Picture of the normal respiratory system


  • Los signos y síntomas más comunes de la neumonía son: tos, fiebre, dificultad para respirar, irascibilidad, poco apetito o poca lactancia. Muchos niños son tratados sin necesidad de hospitalizarlos. Si la neumonía es severa, los médicos pueden ordenar que el niño permanezca en el hospital, para hacerle el tratamiento. La dificultad para respirar, la deshidratación, la fiebre alta y la necesidad de oxígeno y medicamentos, son las razones por las cuales su niño debe permanecer hospitalizado. Es más fácil curar la neumonía si es detectada y tratada oportunamente.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su niño. Para ayudar en esta planificación; usted debe informarse acerca del estado de salud del niño y sobre la forma como puede tratarse. De esta manera, usted y los médicos pueden hablar acerca de las opciones del niño y decidir el cuidado que se usará durante su tratamiento.

RIESGOS:

Los niños pueden sentirse muy enfermos como consecuencia de la neumonía. Su niño podría presentar fiebre alta, dificultad para respirar y perder mucha agua de su cuerpo. Si no es tratada, la neumonía podría causar hasta la muerte. Los riesgos de enfermedades graves o de muerte son menores, si usted sigue los consejos del médico de su niño. Si tiene preocupación o preguntas relacionadas con la enfermedad y cuidados de su niño, consulte con el médico del niño.

MIENTRAS USTED ESTÁ AQUÍ:

Formulario de autorización: Usted tiene el derecho a que le informen lo relacionado con la condición de salud de su niño usando palabras que usted pueda entender. Deben informarle lo concerniente a los posibles exámenes, tratamientos o procedimientos que pueden hacerse para tratar la condición de su niño. El médico de su niño también debe informarle los riesgos y beneficios de cada tratamiento. Pueden pedirle que firme un formulario de autorización que le permita al médico de su niño realizar ciertos exámenes, tratamientos o procedimientos. Si está incapacitado para dar su consentimiento, alguien que esté autorizado debe firmar este formulario por usted. Este formulario es un documento legal que indica exactamente lo que harán a su niño. Antes de dar su consentimiento, tenga la certeza de que todas sus preguntas fueron respondidas y que usted entiende claramente lo que podría suceder a su niño.

Apoyo emocional: Usted puede permanecer en el hospital para consolar y apoyar a su niño. Es posible que su niño necesite quedarse en el hospital uno o más días. Pregúntele a los médicos si otro miembro de la familia puede quedarse con su niño cuando usted no pueda hacerlo. Traiga de su casa alguna cosa que al niño le guste. A su niño le puede gustar tener su manta, juguete o ropa favorito con él.

Aislamiento: Pueden colocar a su niño en un aislamiento bajo medidas de seguridad, si tiene una enfermedad contagiosa. Esto es que puede ser transmitida a otras personas. Los médicos y visitantes pueden necesitar usar guantes, máscara facial o una bata. Los visitantes deben lavarse las manos antes de salir de la habitación de su niño para evitar la propagación de los gérmenes. Su niño puede tener miedo mientras él está en aislamiento. Pregunte a los médicos sobre los mejores modos de consolar a su niño mientras él está en aislamiento.

Medicamentos: Los médicos pueden ordenarle a su niño los siguientes tipos de medicamentos:

  • Antibióticos: Es posible que a su niño le administren antibióticos para ayudarlo a combatir las infecciones que son causadas por bacterias.

  • Medicamento antiviral: Este medicamento puede ser administrado para combatir una infección causada por un germen llamado virus. Este medicamento puede ayudar a disminuir el número de días que durará enfermo su niño.

  • Ibuprofeno o acetaminofen: El ibuprofeno y el acetaminofen son medicamentos que se pueden compar sin receta médica. Estos medicamentos pueden aliviar la fiebre y dolor de su niño. Consulte al médico sobre la cantidad y frecuencia que usted debe administrar este medicamento a su niño.

Exámenes:

  • Exámenes de sangre: Su niño puede necesitar que le saquen sangre para hacer exámenes. La sangre puede ser extraída del brazo, mano, dedo, pie, talón o IV de su niño. Los exámenes de sangre pueden dar a los médicos más información sobre la condición de salud de su niño. Su niño puede necesitar que le saquen sangre más de una vez.

  • Rayos (X) equis del pecho: Este es una fotografía de los pulmones y corazón de su hijo. Los médicos los utilizan para ver como están los pulmones y el corazón de su hijo. Los médicos pueden usar los rayos (X) equis para encontrar signos de infecciones (como neumonía) u otros problemas.

  • Oxímetro de pulso: Esta máquina enseña la cantidad de oxígeno existente en la sangre de su niño. Un extremo del cable es colocado en la oreja, dedo de la mano o del pie con un gancho o banda adhesiva y se conecta a una máquina. El otro extremo del cable va conectado a la máquina. Informe al paramédico si el gancho o banda adhesiva se cae de su niño. La máquina alarmará si no puede averiguar el nivel de oxígeno o si su niño necesita más oxígeno. Informe al paramédico si la máquina es alarmante. Nunca apage el oxímetro de pulso.

  • Cultivo de esputo: El esputo (flema) es recogido en una tasa especial cuando su niño tosa. Si el niño no puede o es muy joven para toser, el esputo puede ser succionado para extraerlo. Este esputo es luego enviado al laboratorio para examinarlo. El esputo puede mostrar cuál microbio está causando la enfermedad de su niño. También puede ayudar a que el médico encuentre el medicamento más conveniente para su niño.

Cuidados respiratorios:

  • Tratamientos respiratorios: Su niño puede necesitar tratamientos respiratorios para ayudar a abrir sus vías aéreas y así respirar mejor. Se puede usar un aparato para ayudar a su niño a inhalar el medicamento. Un paramédico ayudará a su niño con estos tratamientos.

  • Fisioterapia de tórax: Esta terapia se usa para aflojar la mucosidad en los pulmones y así ayudar a que su niño pueda respirar con más facilidad. Un médico palmoteará suavemente sobre las costillas de su niño (pecho, espalda y costado). Para hacer esta terapia, un medico puede usar una copa especial de caucho o su propia mano. La fisioterapia de tórax puede usarse junto con el drenaje postural para ayudar a desprender la flema (fluido). Una vez desprendida, su niño necesita expulsarla mediante la tos. Si su niño no puede toser para expulsarla, puede ser necesario que un médico la succione para extraerla.

  • Oxígeno: Es posible que su niño necesite tratamientos con oxígeno para ayudarle respirar con más facilidad. Para hacerlo, es posible que el niño necesite usar sondas nasales (tubos cortos y delgados que se colocan en la nariz) o una máscara. Es posible que los médicos colocarán la máscara al lado de la cara de su niño porque muchos niños les molesta tener la máscara sobre su cara. Algunos niños pueden recibir el oxígeno mediante un capuchón de plástico. No se quite el oxígeno a su niño sin la autorización del médico.

  • Drenaje postural: Este drenaje es un procedimiento que ayuda a aflojar la mucosidad (flema) en los pulmones de su niño. Usualmente, un médico acostará a su niño en cuatro a seis posiciones diferentes. Esto puede hacerse tres o cuatro veces en el día. La mucosidad drenará entonces hacia la parte superior de los pulmones de su niño. Un médico también le hará fisioterapia de tórax al niño para que tosa y expulse la mucosidad. Si su niño no puede toser y expulsar la mucosidad, será necesario que un médico la succione. Es posible que su niño necesite un medicamento para los pulmones antes del drenaje postural y así facilitar este drenaje.

  • Succión: La succión se hace colocando un pequeño tubo en la boca o nariz de su niño. Este tubo ayudará a succionar la mucosidad de la boca, nariz y pulmones de su niño. Esto puede ayudar a que su niño respire con más facilidad. Puede ser necesario succionar a su niño más de una vez para asegurarse de que toda la mucosidad haya sido succionada.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

lunes, 11 de enero de 2010

NEUMONIA EN LOS BEBES

La neumonia infantil es una inflamación aguda del pulmón. El inicio de la neumonía viral se caracteriza por un cuadro previo de catarro en las vías superiores, con rinitis, fiebre o febrícula apareciendo posteriormente el compromiso de la vía respiratoria inferior con dificultad respiratoria y aumento de la frecuencia respiratoria. Por su parte la neumonía bacteriana se caracteriza por un inicio repentino con fiebre, dificultad respiratoria, dolor toráxico y regular estado general del paciente. Los gérmenes varían según la edad del paciente. No es lo mismo una neumonía en un niño de 2 meses que en uno de 2 años o en un adolescente.

Síntomas y causas de la neumonia en niños y bebés

La mayoría de los casos son de causa infecciosa. Los microorganismos más comunes son los virus respiratorios entre los que se destacan el Sincitial Respiratorio, el Adenovirus (más severo), etc. A su vez existen otras causas infecciosas como las Bacterianas menos frecuentes pero suelen ser más graves. Otro tipo de neumonía son las denominadas Neumonías Atípicas (producidas por Hycoplasmas) que puede presentarse en aproximadamente 30% de los niños mayores de 5 años.

Tratamiento de la neumonia en niños y bebés

Se recomienda una buena hidratación del paciente, el uso de nebulizadores (con o sin gotas, dependiendo de la presencia de obstrucción bronquial), uso de determinados antibióticos que se deben ajustar tanto en dosis como edad para su elección. El uso de antitusivos no es recomendado ya que pueden cortar el reflejo de defensa que da la tos y empeorar el cuadro del paciente (atención con esto), al no toser no se eliminan las secreciones quedando retenidas y produciendo un factor más para empeorar la salud del paciente. Deje en manos del profesional la elección del antibiótico a usar, no automedique un presunto proceso pulmonar.

domingo, 10 de enero de 2010

ALERGIAS EN LOS BEBES

Los alergenos son elementos bajo cuya exposición una persona potencialmente alérgica produce una reacción. Si bien esa predisposición no se puede todavía manejar ya que forma parte de la herencia genética, sí se puede retardar o reducir la ocurrencia de alergias en neonatos actuando sobre aquellos agentes potencialmente alergénicos. Teniendo en cuenta que las alergias (y también el asma bronquial, enfermedad muy relacionada a ellas) se presentan en familias, es necesaria la prevención en los casos de niños nacidos de padres alérgicos y/o asmáticos.




Entre los elementos que deberemos controlar están los alergenos llamados inhalantes. Los especialistas indican que la exposición temprana a estos elementos aumenta su posibilidad de volverse alérgico a esas sustancias que son transportadas por el aire.


El desarrollo en bebés pequeños de alergias a los ácaros está en directa relación con la frecuente exposición temprana a los ácaros. Podemos tomar medidas que pueden controlan de un modo agresivo a los ácaros en el hogar para reducir la ocurrencia de alergias. Se recomienda quitar alfombras, muebles tapizados, y objetos que acumulen polvo en el cuarto de los lactantes, usar cubiertas plásticas en almohadas y colchones, y tratar periódicamente la ropa de cama con agua caliente. Es necesario también evitar la humedad excesiva en la casa, que proviene de las paredes no aisladas, pérdidas de cañerías, etc.


Asimismo, los lactantes de familias alérgicas no deben ser expuestos a mascotas dentro de la casa durante los primeros años de la vida. Esto podrá prevenir el desarrollo posterior de alergia a sus derivados, como una proteína de la saliva del gato que queda en el pelo que el mismo elimina, y que toma contacto con el bebé. El desarrollo de alergia a los gatos en niños ha sido asociado por los investigadores con la presencia de un gato en casa en la época del nacimiento.





La estrategia principal para prevenir las alergias a alimentos es retardar la exposición a alimentos potencialmente alergénicos. Con el mismo criterio que usamos con los inhalantes, los recién nacidos pueden ser más susceptibles a desarrollar reacciones alérgicas hacia alimentos que los niños mayores.


La primera recomendación está dirigida a completar el periodo óptimo de alimentación por amamantamiento. Esto es seis meses, o no menos de cuatro.


En lactantes que no están alimentados al seno materno, o para suplemento de la leche materna, se recomienda usar fórmulas de hidrolizados de proteínas, de las cuales existen varias versiones en el mercado. Ellas deben ser indicadas por el médico pediatra. En general, estos hidrolizados de proteínas han demostrado ser menos sensibilizantes que otras fórmulas con base de soja o leche.


El criterio es retardar hasta los seis meses de edad la incorporación de los alimentos sólidos. Al ir abandonando el pecho materno, pueden incorporarse verduras, arroz, carne, frutas, etc., de acuerdo con el criterio del pediatra.


Un buen consejo es que cada nuevo alimento sea incorporado sin mezcla de otros, con lo cual será más fácil identificar y eliminar cualquier alimento que cause una reacción. Estos consejos han demostrado reducir o retardar la alergia a alimentos en niños de padres alérgicos.





Si tomamos medidas para prevenir las alergias en los recién nacidos, estamos también previniendo el asma bronquial, ya que las alergias pueden ayudar a desarrollarla. Se ha visto que los lactantes menos expuestos a ácaros del polvo durante la lactancia presentan menos probabilidades de desarrollar asma de causa alérgica. El control agresivo de los ácaros nos ayudará a reducir la ocurrencia de asma, sobre todo en estas familias con una historia asmática comprobada. También estamos previniendo la ocurrencia de alergias de las vías respiratorias superiores.


Es conveniente reiterar la necesidad de no exponer a los bebés al contacto con mascotas durante la lactancia, especialmente gatos y aves, ya que también representa un riesgo para desarrollar asma.

Un factor esencial en la prevención de las alergias de las vías superiores y el asma tiene que ver con el tabaquismo, tanto el materno durante el embarazo como la exposición a tabaquismo pasivo al nacer. Diversos estudios han ligado fuertemente la ocurrencia de alergias y asma bronquial al hecho de nacer en una familia de padres fumadores.

También las infecciones respiratorias han sido identificadas como posibles desencadenantes de asma bronquial. Por lo tanto, intentar reducir su frecuencia en la lactancia ayudará en la prevención del asma.

viernes, 8 de enero de 2010

ROPITA DE NIÑOS

Si buscas ropa original para tus hijos, pero no la encuentras en tiendas ni en internet, hay un lugar que aun no es tan popular, y que reune mucho material increible: Etsy. Se trata de una web en donde se puede vender y comprar cualquier cosa hecha en casa, y es todo un descubrimiento.

Yo amo la ropita para niños que allí se puede encontrar, sale de lo normal, tiene colores hermosos, variedad de diseños y no es para nada cara.

Lo mejor, lo que más me gusta, todo lo retro!!

Etsy ropita retro

Etsy ropita retro

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jueves, 7 de enero de 2010

LOS BEBES Y EL SOL

Nada mejor que estar a la orilla del mar para refrescarse durante el verano. Además de atenuar el calor, es relajante y muy estimulante para los niños. Pero todo debe estar bien medido. Si eres de los que gustan estar todo el día en la playa, tomar mucho sol, y ahora tienes un bebé, la playa no es el destino adecuado. Los bebés menores de seis meses no pueden pisar la playa. A ellos no hay que exponerles nunca al sol directo. Los de pocos meses es mejor que no vayan a la playa, porque aunque estén bajo una sombrilla, el simple reflejo del sol puede provocarles quemaduras a
de sol ya que su piel es muy sensible.

Horario limitado para bebés en la playa

A los mayorcitos, es decir, los de a partir de 8 meses, se les puede llevar a la playa pero dentro de un horario limitado. Por ejemplo, de 9 a 10 y media de la mañana y por la tarde después de las 5 horas. Así les estarás protegiendo de los rayos de sol más dañinos y peligrosos. Pueden mojar sus piecitos en el mar si lo desean y jugar con arena, pero no le pierdas de vista por si lleva algo a la boca.

Los niños pequeños disfrutan mucho jugando con la arena pero procura que estén en todo momento bajo una sombrilla. La arena también refleja las radiaciones. Por esta razón, mantenga a tu hijo siempre vestido con una camiseta de algodón y una gorra. Si tu hijo ha jugado por la mañana en la playa, es conveniente que antes o después de almorzar, el niño descanse y eche una siesta. Por la tarde, podéis elegir un paseo distinto en lugar de volver a la playa.

Cuidados a la orilla del mar con los niño y bebés

Para los que optaron por irse a la playa con niños pequeños, hemos seleccionado algunos consejos que os servirá de orientación a la hora de "bucear" en el mundo del mar.
1- No es aconsejable llevar a bebés menores de 6 meses a la playa, mismo porque a los bebés de esta edad no se les puede aplicar crema protectora. Podría causarles reacciones alérgicas. A partir de los seis meses tendrías que hacer una prueba:aplicar la crema en la cara interna del antebrazo y observar si la tolera bien.
2- Usar crema protectora en los bebés y niños. Elegir una crema con un fator protector superior a 30 y que sea resistente al agua. Extenderla por todo el cuerpo, incluidas la nuca, los pies, mans, y orejas, por lo menos media hora antes de ir a la playa. No olvidarse de renovarla con frecuencia.
3- Si vas de paseo con tu hijo, no te olvides de llevar siempre una sombrilla colgada a la sillita, y un gorrito bien puesto en su cabeza.
4- Viste a tu hijo con ropa muy ligera, de algodón.
5- Seria conveniente que llevaras siempre una botellita de agua para tu hijo. Los niños pequeños se pueden deshidratar fácilmente. Los más pequeños, los lactantes ya estarán hidratados con solo ofrecerles leche (de pecho o biberón). Para garantizarles un agua fresquita, una buena idea es llevar una pequeña nevera portátil. En ella podrás llevar también algo de fruta y/u otra cosa refrescante.