jueves, 22 de julio de 2010

EL DINERO Y LOS NIÑOS

¿El dinero es un tema tabú en su casa? Hay tantos mitos falsos que conciernen el tema del dinero que muchos padres evitan hablar de él frente a sus hijos. Existe el temor a un excesivo interés por el dinero que podría transformarlos en personas usureras, codiciosas y materialistas.
Sin embargo, no podemos ignorar la importancia del dinero y de una educación que enseña como manejarlo adecuadamente. Basta con mirar alrededor nuestro para corroborar que la mayoría de las personas carecen de un preparación adecuada en éste área, independientemente de su nivel de ingreso.
¿Seguiremos enterrando nuestra cabeza en la arena o haremos un esfuerzo para entregarles a nuestros hijos un sólida educación financiera que les otorgará las herramientas y las habilidades necesarias para tener una situación económica segura en el futuro?.
¿Usted les habla a sus hijos del dinero? ¿O considera que no es un tema del cual se debería hablar en su presencia, especialmente cuando son niños?.
¡Cuidado con esto! Los niños perciben mucho más de los padres creen y están aprendiendo al observar sus actitudes, a pesar de que no hablen del tema. Con los años sacan sus propias conclusiones y caen en los mismos errores que sus padres cometieron.
El resultado es que quedan ignorantes en el tema y pobremente preparados para enfrentar los vaivenes de la vida adulta.
¡Cuánto más fácil sería si le podríamos entregar una educación financiera sólida al hablar abiertamente del tema!.
Cuando era niña me enseñaron que el tema del dinero era tabú. Era de mal gusto hablar de él en la mesa y cualquier persona que transgredía ésta regla recibía miradas de desdén y era juzgada como codiciosa, nueva rica o simplemente de mal gusto.
Muchos años más tarde me di cuenta de la hipocresía de ésta actitud. Si el dinero era un tema tan despreciable, ¿porque los adultos dedicaban tantas horas de su día, mes y año tratando de obtenerlo?.
Escuchaba: "¡Es que es un mal necesario!" Entonces, ¿porque se alegraban tanto cuando caía inesperadamente en sus manos?.
Creo que, por el bien nuestro y de de nuestros hijos, es hora de aclarar las malas concepciones que se han formado alrededor del tema del dinero.
Nos da tanto temor de que nuestros hijos caigan en la codicia y en el materialismo que no les hablamos de él a pesar de que el mensaje subliminal de nuestras actividades demuestra que es un tema de suma importancia en nuestras vidas.
Al mismo tiempo les instamos que estudien y se saquen buenas notas para que a futuro tengan mejores oportunidades…para ganar dinero.
¿No será mejor hablarles abiertamente del tema, en vez de enterrar nuestras cabezas en la arena e ignorar que el dinero no juega un rol importante en nuestras vidas?.
La razón por la cual tratamos al dinero con tanto cuidado es porque percibimos su poder de magnificar lo que tenemos en nuestros corazones. Y eso no siempre es provechoso, dependiendo de lo que haya en el corazón.
Una persona codiciosa con poco dinero se va a poner más codiciosa cuando tenga mucho dinero. En cambio, una persona generosa que usa el dinero para hacer el bien, también va a dar más cuando tenga más en sus manos.
El punto es que el dinero en sí no es malo, es solo una herramienta que se puede usar para fines buenos o malos. En la Biblia dice que la raíz de todos los males es el AMOR al dinero, no el dinero en sí. (1 Timoteo, 6:10).
Y es precisamente esto lo que debemos enseñarles a nuestros hijos. Una sólida educación financiera y el fomento de sus habilidades emprendedoras es un componente esencial de su educación integral si deseamos que tengan éxito en su vida adulta.
Si acompañamos la educación financiera con una formación de valores fuertes, se aminora la posibilidad de que caigan en la codicia y en el materialismo. Para que el dinero no se transforme en el eje central de su vida, es importante que los padres den un buen ejemplo, ya que el "predicar sin practicar" no va a dar frutos.
Enseñémosles a usar los recursos que caen en sus manos con responsabilidad y generosidad. Así serán bendecidos ellos, sus familias y muchas otras personas, ya que un buen administrador ante Dios siempre recibirá más.

ESOS TEMAS DELICADOS

Cuántos temas que hacen referencia a nuestros hijos nos ponen los pelos de punta, o la vergüenza que nos da sacar algún tema "delicado" con ellos, sobre todo cuando ya están en una edad "peligrosa y rebelde".

Y es que tratar ciertos temas con hijos adolescentes es un problema para muchos padres que no saben qué términos utilizar. Sin embargo, nuestro deber como padres, no permite que lo pasemos por alto.
¿Cómo podemos hablar de sexo con nuestro hijo? ¿Cómo podemos hablar de drogas? ¿Y de los primeros fracasos amorosos? Te damos algunos consejos para facilitar la comunicación sobre los temas más peliagudos...
 
¿Cómo manejar el mal de amores de tu hijo?
Un corazón roto es algo doloroso y puede suceder a cualquier edad. A los 10 años, un niño puede vivir una profunda tristeza debido a un fracaso amoroso. La duración puede depender de la intensidad de la relación y la inversión emocional. Es el deber de los padres de consolarles, así como mostrarse abiertos y  comprensivos.

miércoles, 21 de julio de 2010

EL CABELLO EN LOS NIÑOS

Que un niño nazca con un determinado tipo de cabello es una cuestión de herencia. Existen pocas posibilidades de que padres con el pelo lacio tengan hijos con el pelo ondulado, a menos que una abuela haya legado su riza cabellera a alguno de sus nietos.

Pero sea como fuere el cabello de su hijo, nena o varón, al peinarlo piense no solo en lo que le sienta bien, sino también en preparar su pelo para cuando sea mayor. Es evidente que mantener la naturalidad será la regla primordial tanto en lo referente al color como a la textura del cabello. Aquí le brindamos una guía para orientarla:

- Si los cabellos son delgados, finos y rígidos, deben cortarse y disponerse de manera tal que rodeen bien a la cabeza.

- Si los cabellos son espesos, el peinado puede ser recto o en ondas, pero en cualquiera de los dos casos hay que tener la precaución de hacerlos despuntar y marcar a menudo.

- Si los cabellos son ondulados y se quiere favorecer esta tendencia, hay que cortar cada mechón del largo debido, es decir en que se forma cada onda.

PULCRITUD Y COQUETERIA

El cuidado del pelo y del cuero cabelludo exige frecuentemente lavados con champú.
Destierre el jabón y recuerde que los masajes suave con las yemas de los dedos son beneficiosos para el cuero cabelludo, incluso en los bebés siempre que la presión que se ejerce sea muy leve.

Previa consulta con el médico se puede recurrir a algunos productos farmacéuticos que evitan las infecciones y se usan periódicamente.

El cepillado de los cabellos por la mañana y por la noche es una operación esencial que si este bien realizado puede dominar, con el tiempo, a una cabellera rebelde. Para cepillar el pelo, los movimientos deben hacerse desde la raíz hacia la punta y desde la frente hacia lo alto de la cabeza.

Al hacer trenzas a las nenas hay que tener cuidado de empezarlas lo mas alto posible para favorecer el movimiento hacia arriba de los músculos donde están implantados los cabellos.

Si se empiezan muy bajas violentan la inclinación del cabello, y mas tarde será difícil obtener efectos de peinados hacia arriba. El corte debe ser cuidadoso.

Es precioso llevar a los chicos desde pequeños a un buen peluquero, que a partir de hoy podrá ser usted misma, señora. Cortes equivocadas y repetidos pueden tener consecuencias desastrosas, contra las que será arduo luchar cuando los chicos sean mayores.

La ligera pelusita de la nuca no debe eliminarse en las nenas, ya que sienta tan bien a unas niñas como a una mujer. El pelo no debe cortarse sin un mojado previo, para permitir que caiga con naturalidad y facilitar el peinado.

Enseñe a sus hijas a ocuparse ellas mismas de sus cabellos. Una nena puede peinarse sola desde los 5 años, y cuando tenga 9 o 10 ya sabrá lavarse la cabeza e incluso macarse, si su peinado es sencillo.

¿QUIÉN LE TEME A LA TIJERA?

Una técnica rápida y fácil para cortar el cabello a los chicos es la siguiente.

1) Separa los cabellos en secciones y recoger las mechas con ayuda de pinzas, dejando libres los mechones inferiores para medir la longitud deseada.

2) Bajar cada mecha, cortando siempre cada una ½ cm. mas largo que la anterior hasta terminar con todo el cabello.

3) Cortar el flequillo 1 cm. debajo de la nariz, siguiendo la línea, del resto del pelo

Luego, un secado rápido, sus hijos e hijas felices de iniciarse en el mundo de la coquetería y usted contentísima por el ahorro que habrá logrado.

SUGERENCIA PARA DISTINTOS ESTILOS

1) Peinados con trenza lateral y gracioso flequillo la trenza se engalana con un moño al tono del vestido.

2) Para cabello largos se puede recoger la masa del pelo sobre la parte alta de la cabeza despeinado el flequillo y adornado con un ramito artificial.

3) Melena clásica con vincha para estar cómoda en época de estudio.

4) Dos colitas simpáticas, con puntas onduladas y los moños mas coquetos de la colección.

5) Los cabellos muy largos se separan en dos partes, despejando la frente, y se recogen en lo alto con un moño horizontal.

6) Los cabellos cortos y también los muy rebeldes encuentran solución con una hebilla con un moño o flores, que sirve para sujetar y adornar.

martes, 20 de julio de 2010

LOS NIÑOS Y LA COMIDA

Antes de que la comida se convierta en una situación tensa sigue nuestros consejos.
A cada causa, su solución
Puede que tu hijo tarde tanto en terminar su ración porque se empeña en comer solo. Si es así, déjale que lo haga, también puedes darle una patata frita o una croqueta, para que la sostenga en la mano y le vaya dando mordisquitos mientras tú le ayudas con la comida “de verdad”.
Si el problema radica en que no le gusta lo que le has puesto, mezcla ese alimento que le desagrada con otros que sí acepta bien, para enmascarar su sabor. Por ejemplo, si odia el pescado, trocéalo, mézclalo con patatas fritas y prepáraselo en tortilla.
Si rechaza la verdura, utilízala como un ingrediente más de las croquetas. Y si se le resiste la carne, dásela picada y revuelta con los espaguetis, o empanada y partida en tiras.
Quizá lo que ocurre es que le aburre comer. A su edad es algo muy normal: prefiere estar corriendo y jugando que sentarse a la mesa. Para amenizarle la comida, preséntale sus raciones de forma creativa y divertida.
Por ejemplo, si le has preparado puré de patata, haz con él una cara: raya una zanahoria y colócala a modo de pelo, pon dos aceitunas sin hueso como si fueran los ojos y, con media rodajita de tomate, dibuja una enorme sonrisa.
También es buena idea que le compres platos que tengan el fondo decorado: descubrir qué dibujo se esconde debajo de la comida es un buen aliciente para que se apresure (al menos un poco) en terminar lo que le has puesto.
En ocasiones, el niño se eterniza comiendo para llamar la atención de los padres. Si crees que éste es el caso de tu hijo, intenta averiguar qué le ocurre y procura dedicarle más tiempo diario en exclusiva.
Es probable que así, a partir de ahora, empiece a comer con más ánimo y rapidez.
Apaga la televisión
Lo que no debes hacer es permitir que tu hijo vea la televisión mientras come.
Una cosa es enseñarle un trabalenguas, recitarle una poesía o cantarle una canción para alegrarle la comida, y otra que le ofrezcas una actividad que le haga olvidarse por completo de que tiene que comer, o todo lo contrario, que le haga comer por inercia.
Además, si tenéis la tele encendida durante las comidas, él no concebirá estos momentos como una ocasión estupenda para charlar con su padre y contigo y os perderéis las vivencias que ha experimentado a lo largo del día.

NIÑOS REBELDES

Cada familia tiene un modo distinto de relación, porque cada miembro, que es único y diferente, aportará un factor para contribuir a dotar a esa estructura, de una forma de ser propia.
Tanto el padre como la madre establecerán una forma de vincularse entre si y con sus hijos, los cuales tenderán a recrear el mismo modo de relación, que mantendrán posteriormente para relacionarse con los demás y desarrollar sus vidas en la sociedad.
Los niños criados en un ambiente calmo y armonioso, libre de peleas y actitudes violentas, es difícil que presenten problemas de comportamiento, de angustia o ansiedad o que tengan dificultades de adaptación o adicciones.
Ellos necesitan hacer una vida ordenada que respete las rutinas diarias, como las horas de comer y de dormir, debiendo evitar sus padres o cuidadores, que asocien otras actividades con la comida, como ver televisión, jugar o levantarse de la mesa; y que se acuesten tarde.
Comer juntos es el único momento en que los niños tienen la oportunidad de estar con sus padres y de comunicarse con ellos.
También es el momento de enseñarles, entre otras cosas, a que no deben abandonar la mesa sin su permiso, cómo comportarse a la hora de comer, a pedir las cosas que necesitan por favor y a decir gracias.
Un niño caprichoso y agresivo ha aprendido a obtener lo que quiere con los berrinches que sus padres han aceptado como normales y no como una conducta que se puede evitar, para bien de su hijo.
Los padres tienen que evitar demostraciones exageradas de afecto cuando los niños no han hecho nada para merecerlas y menos después de haberse comportado con agresividad o violencia, porque los condicionan a seguir actuando de la misma manera.
Además, se suelen excitar aún más cuando los padres los colman de mimos o besos, cuando están con una berrinche; excitación que al no poder ser canalizada adecuadamente, sólo servirá para tornarlos más irritables y molestos.
Es importante que los padres reconozcan las conductas favorables y las reacciones adecuadas de sus hijos, así como también sus habilidades y sus logros, para que logren la suficiente seguridad en ellos mismos, adquieran autoestima y se sientan motivados a mejorar su comportamiento.
El aprendizaje se produce por amor; porque cuando un niño se siente no querido o aceptado como es, o desplazado por sus hermanos o no se siente reconocido, reacciona con conductas agresivas y violentas, se comporta en forma caprichosa y se convierte así en un niño indomable.
Sin embargo esta situación se puede revertir si los padres asumen su rol y ponen las reglas, que deberá cumplir todo el grupo familiar.
Las reglas deben ser claras, preferentemente deben estar escritas y ser exhibidas en un lugar visible en el hogar.
Toda trasgresión de las reglas tendrá su sanción, que tiene que ser cumplida sin excepciones, sin necesidad de que ésta sea demasiado severa.
Una sanción para un niño pequeño puede consistir, en permanecer sentado en una silla, siempre la misma, durante cinco minutos.
Después de cumplida la sanción, el niño deberá aprender a disculparse, y luego se lo podrá abrazar y besar.
Esta actitud ante berrinches, caprichos o agresividad de los niños, hará que cambien y aprendan a comportarse mejor.
La firmeza y seguridad de los padres es esencial, siendo necesario que durante las crisis de conductas inapropiadas se mantengan calmos y no enojados, porque los niños asocien el enojo con falta de amor.
Antes de intentar corregir el comportamiento de un niño es necesario esperar a que se calme y esa calma se conseguirá sólo con la actitud tranquila de los padres; porque solamente una vez calmado, un niño estará en las mejores condiciones de entender lo que se le pretende enseñar.
Un ambiente conflictivo o violento le provoca a los niños ansiedad, temor e inseguridad.
Todo niño necesita límites y los padres son los encargados naturales para ponerlos.

lunes, 19 de julio de 2010

LA FALTA DE AMOR

Entendemos que la violencia doméstica es un modelo de conductas aprendidas, coercitivas que involucran abuso físico o la amenaza de abuso físico. También puede incluir abuso psicológico repetido, ataque sexual, aislamiento social progresivo, castigo, intimidación y/o coerción económica. 
Hay autores que señalan que la violencia Intrafamiliar se da básicamente por tres factores; uno de ellos es la falta de control de impulsos, la carencia afectiva y la incapacidad para resolver problemas adecuadamente; y además en algunas personas podrían aparecer variables de abuso de alcohol y drogas. 

El niño y la niña golpeados  

Todos sabemos que siempre es triste y doloroso arrastrar la vida cuando no se recibió amor, sobre todo de los padres durante la niñez. Todo el que ha estudiado siquiera un poco al ser humano, le va a decir que los cinco primeros años de la vida dejan una marca imborrable para toda la vida, para bien o para mal. Por eso, el privar a un niño de amor es como privar de fertilizante a un árbol que empieza a crecer, pero el golpearlo es como echarle veneno, lo va a terminar de matar psicológicamente y emocionalmente, o mejor va a crecer herido de muerte. Pero hay golpes y golpes, algunos golpes sacan sangre o dejan morados, incluso un mal golpe puede producir la muerte, pero hay otros mas sutiles que no se ven, pero que se graban a fuego lento no sólo en mente sino en la identidad de ese niño o de esa niña. Se graban en su "yo", y los frutos de estos golpes emocionales se van a ver después en sus relaciones con personas significativas y en su relación con el mundo. 
Me gustaría hablar un poco más detalladamente de esos golpes, que solamente los ven o los oyen quienes los dan, aunque no piensen en las consecuencias futuras y terribles que van a traer en sus hijos.  
Está claro, que cuando se repiten los golpes físicos, pero sobre todo los psicológicos o emocionales, se va agotando el amor. Nosotros los adultos sabemos como duele el silencio, tal vez más que las palabras ofensivas. Ese silencio es el peor de los castigos, ahora imagínese a un niño que no ha hecho nada y no se le habla, y no se le abraza y acaricia, cómo se va conformando su identidad...pensemos en eso. 
¿Han pensado en el daño que hacen a sus hijos, posiblemente muchas veces sin darse cuenta, cuando en lugar de relacionarse con sus hijos pequeños están preocupados del trabajo, con la limpieza, etc., en forma obsesiva y perfeccionista la casa? Son golpes lentos que van formando defectuosamente la escultura de su hijo. 
Silencio y ausencia, cuando se reprocha al hijo los pequeños errores pero cierras tu corazón y tu boca cuando hace algo bien. Por, ejemplo, cuando el niño empezó el kinder e hizo un dibujo, que pudo ser cuatro rayas cruzadas, pero que para él era una obra de arte, en lugar de abrazarlo o alabarlo, guardaste silencio. Con ello se produce en el hijo que aprenda a ver sólo los errores, pero no lo bueno que hay en sus personas.  
Todos estos golpes emocionales y psicológicos, hacen tanto daño en la niñez porque el niño o la niña no sabe defenderse; su mente apenas empieza a desarrollar lentamente ciertos mecanismos de defensa para poder filtrar y analizar lo que ve y oye. Su mente es como una esponja: recibe todo. No tiene capacidad para decir esto es verdad o no es verdad, lo que dicen es justo o injusto. Por eso los mensajes-golpes son como olas gigantescas que llegan sin control a lo más profundo de ese ser indefenso. Pero que distinta es la niñez y el futuro de sus hijos cuando ellos palpan el amor entre su padre y su madre, cuando ellos desde pequeños ven que su madre recibe con un beso, un abrazo al padre que llega del trabajo, o cuando el padre viene con un ramo de flores para su esposa o le da un beso a su esposa. Son detalles que se van grabando en el alma de los niños, que van modelando su personalidad, que van llenando de amor ese tanque-corazón. Créame, esa será la mejor herencia que podrá dejar a sus hijos.  

Las causas de la codependencia

Parejas y Codependencia En todas las familias existe cierta disfuncionalidad en mayor o menor grado. A menudo las personas codependientes han sido objeto de algún tipo de abuso físico o verbal, o sufrieron el abandono de uno de sus padres o de ambos, ya sea físico o emocional. 
El codependiente busca alivio en alguna adicción para "anestesiarse" ante su dolor. A veces lo hace a través de relaciones personales disfuncionales y muchas veces dañinas; o mediante adicciones al dinero, el sexo, la ira, las drogas, la bebida, etc. El codependiente está atado a lo que le sucedió en su familia de origen y se siente internamente torturado por ello, aunque la mayoría de las veces no se da cuenta de lo que le está sucediendo.  
Cada uno de nosotros tenemos una necesidad innata de recibir amor. A esta necesidad la podemos llamar "el tanque del amor". Al nacer el niño, ese tanque está vacío. Si los padres son personas emocionalmente sanas cuyos tanques de amor están llenos, pueden llenar el tanque de sus hijos y estos crecerán y se desarrollarán psicológicamente sanos. Sin embargo, si uno de los padres o ambos no tenían lleno su propio tanque, lo más probable es que el niño no reciba suficiente amor porque su padre o su madre no lo tuvieron para darlo. Esta falta de amor deja cicatrices en el alma de los niños que llevan a ciertos comportamientos disfuncionales en la adultez, como la codependencia. El codependiente no puede dar lo que no recibió, por lo tanto, la codependencia se convierte en un círculo vicioso que continúa de generación en generación si no se busca ayuda psicológica.  
Los niños de familias disfuncionales crecieron sin haber escuchado mensajes importantes de sus padres tales como ; "eres muy inteligente", "estás haciendo un buen trabajo" o "gracias mi amor, agradezco mucho tu ayuda." Debido a ello al crecer se sienten abandonados, tienen baja autoestima y buscan la aprobación de otras personas para sentirse mejor consigo mismos. A veces su hambre de amor y aprobación son tan grandes al llegar a la adolescencia o la adultez, que están dispuestos a soportar cualquier cosa, con tal de recibir aunque solo sean "migajas" de cariño y atención. 

Dinámica de la VIF: 

Al principio de la mayoría de las relaciones es muy difícil que aparezca la violencia. Durante este período se muestra un comportamiento positivo. Cada miembro de la pareja muestra su mejor faceta. La posibilidad de que la pareja termine es muy alta si ocurriera algún episodio de violencia. 

FASE 1. ACUMULACIÓN DE TENSION 

La dinámica de la violencia Intrafamiliar existe como un ciclo, que pasa por tres fases:
  • A medida que la relación continúa, se incrementa la demanda así como el stress. 
  • Hay un incremento del comportamiento agresivo, más habitualmente hacia objetos que hacia la pareja. Por ejemplo, dar portazos, arrojar objetos, romper cosas. 
  • El comportamiento violento es reforzado por el alivio de la tensión luego de la violencia. 
  • La violencia se mueve desde las cosas hacia la pareja y puede haber un aumento del abuso verbal y del abuso físico. 
  • La pareja intenta modificar su comportamiento a fin de evitar la violencia. Por ejemplo: mantener la casa cada vez más limpia, a los chicos más silenciosos, etc. 
  • El abuso físico y verbal continúa. 
  • La mujer comienza a sentirse responsable por el abuso. 
  • El violento se pone obsesivamente celoso y trata de controlar todo lo que puede: el tiempo y comportamiento de la mujer (cómo se viste, adónde va, con quién está, etc.) 
  • El violento trata de aislar a la víctima de su familia y amistades. Puede decirle, por ejemplo, que si se aman no necesitan a nadie más, o que los de afuera son de palo, o que le llenan la cabeza, o que están locos etc. 
Esta fase difiere según los casos. La duración puede ser de semanas, días,  meses o años. Se va acortando con el transcurrir del tiempo. 

FASE 2. EPISODIO AGUDO DE VIOLENCIA 

  • Aparece la necesidad de descargar las tensiones acumuladas 
  • El abusador hace una elección acerca de su violencia. Decide tiempo y lugar para el episodio, hace una elección consciente sobre qué parte del cuerpo golpear y cómo lo va a hacer. 
  • Como resultado del episodio la tensión y el stress desaparecen en el abusador. Si hay intervención policial él se muestra calmo y relajado, en tanto que la mujer aparece confundida e histérica debido a la violencia padecida. 

FASE 3. ETAPA DE CALMA, ARREPENTIMIENTO O LUNA DE MIEL 

  • Se caracteriza por un período de calma, no violento y de muestras de amor y cariño. 
  • En esta fase, puede suceder que el golpeador tome a su cargo una parte de la responsabilidad por el episodio agudo, dándole a la pareja la esperanza de algún cambio en la situación a futuro. Actúan como si nada hubiera sucedido, prometen buscar ayuda, prometen no volver a hacerlo, etc. 
  • Si no hay intervención y la relación continúa, hay una gran posibilidad de que la violencia haga una escalada y su severidad aumente. 
  • A menos que el golpeador reciba ayuda para aprender métodos apropiados para manejar su stress, esta etapa sólo durará un tiempo y se volverá a comenzar el ciclo, que se retroalimenta a sí mismo.  
Luego de un tiempo se vuelva a la primera fase y todo comienza otra vez. 
El hombre agresor no se cura por sí solo, debe tener un tratamiento. Si la esposa permanece junto a él, el ciclo va a comenzar una y otra vez, cada vez con más violencia. 

Personalidad del maltratador: 

Los agresores suelen venir de hogares violentos, suelen padecer trastornos psicológicos y muchos de ellos utilizan el alcohol y las drogas lo que produce que se potencie su agresividad. Tienen un perfil determinado de inmadurez, dependencia afectiva, inseguridad, emocionalmente inestables, impaciente e impulsivos. 
Los agresores trasladan habitualmente la agresión que han acumulado en otros ámbitos hacia sus mujeres. 
Maltratador, frecuentemente es una persona aislada, no tiene amigos cercanos, celoso (celotipia), baja autoestima que le ocasiona frustración y debido a eso se genera en actitudes de violencia. 
Una investigación de los psicólogos norteamericanos, el Dr. John Gottman y Dr. Neil Jacobson. Señalan que los hombres maltratadores caen en dos categorías: pitbull y cobra, con sus propias características personales: 
Pit bull: 
  • Solamente es violento con las personas que ama
  • Celoso y tiene miedo al abandono
  • Priva a pareja de su independencia
  • Pronto ora, vigilar y atacar públicamente a su propia pareja
  • Su cuerpo reacciona violentamente durante una discusión
  • Tiene potencial para la rehabilitación
  • No ha sido acusado de ningún crimen
  • Posiblemente tuvo un padre abusivo.
Cobra: 
  • Agresivo con todo el mundo
  • Propenso a amenazar con cuchillos o revólveres
  • Se calma internamente, según se vuelve agresivo
  • Difícil de tratar en terapia psicológica
  • Uno depende emocionalmente de otra persona, pero insiste que su pareja haga lo que él quiere.
  • Posiblemente haya sido acusado de algún crimen
  • Abusa de alcohol y drogas.
El pitbull espía a su mujer, es celópata, cae bien a todas las personas, excepto a sus novias o esposas. El cobra es un sociópata, frío, calculador, puede ser cálido. El maltrato no cesa por sí solo. 
Después de que la mujer ha sido físicamente maltratada y tiene miedo, a veces cesa este tipo de abuso y lo reemplaza con un constante maltrato psicológico, a través del cual le deja saber a su víctima, que el abuso físico podría continuar en cualquier momento. 
En ocasiones la violencia del maltratador oculta el miedo o la inseguridad, que sintió de niño ante un padre abusivo que lo golpeaba con frecuencia, al llegar a ser un adulto prefiere adoptar la personalidad del padre abusador a sentirse débil y asustado. En otros casos, los comportamientos ofensivos son la consecuencia de una niñez demasiado permisiva durante la cual los padres complacieron al niño en todo. Esto lleva al niño a creerse superior al llegar a ser un adulto y a pensar que él está por encima de la ley. O sea, que puede hacer lo que quiera y abusar de quien quiera. Piensa que se merece un trato especial, mejor que el que se les da a los demás. 
La violencia doméstica no siempre resulta fácil de definir o reconocer. En términos generales podríamos designarla como el uso deliberado de la fuerza para controlar o manipular a la pareja o al ambiente más cercano.  
Se trata del abuso psicológico, sexual o físico habitual. Sucede entre personas relacionadas afectivamente, como son marido y mujer o adultos contra los menores que viven en un mismo hogar.  
La violencia doméstica no es solamente el abuso físico, los golpes, o las heridas. Son aún más terribles la violencia psicológica y la sexual por el trauma que causan, que la violencia física, que todo el mundo puede ver. Hay violencia cuando se ataca la integridad emocional o espiritual de una persona.  
La violencia psicológica se detecta con mayor dificultad. Quien ha sufrido violencia física tiene huellas visibles y puede lograr ayuda más fácilmente. Sin embargo, a la víctima que lleva cicatrices de tipo psicológicas le resulta más difícil comprobarlo. También lo dificulta, por ejemplo, la habilidad manipuladora de su esposo que presenta a su esposa como exagerada en sus quejas o simplemente como loca..  
A la violencia física precede, a veces, años de violencia psicológica. La violencia psicológica es, despreciar a la mujer, insultarla de tal manera, que llega un momento en que esa mujer maltratada psicológicamente, ya cree que esos golpes se los merece. Y qué difícil es convencer a una mujer de que vaya a pedir auxilio cuando cree que no lo necesita.  
Hay mujeres que se avergüenzan por lo que les sucede y que hasta se creen merecedoras de los abusos. Por eso prefieren mantenerlos en secreto y así esa situación puede prolongarse durante años. Los que maltratan a sus víctimas lo hacen de acuerdo a un patrón de abuso psicológico.  
Igual que en el caso del alcohólico, el que golpea a una mujer o la maltrata psicológica o sexualmente, lo primero que hará es negarlo.  
Negación es decir: "No, es que yo le pego con razón". No hay ninguna razón para golpear a una mujer, ni a nadie. Pero lo niegan. Dicen: "Yo no la he golpeado, yo no le hecho nada, sólo tocarla".  
Otra forma de abuso psicológico es el aislamiento, en que le hacen el vacío a la mujer, ni le hablan, ni la miran y entonces ella se va creyendo que se merece ese trato.  
La intimidación es también un abuso. "Si dices algo te mato." Muchas mujeres no se atreven a hablar, por las amenazas que sus maridos o sus compañeros lanzan contra ellas.  
Tanto el adicto a cualquier droga como el abusador, siempre tienen excusas y le echan la culpa a alguien.  
También dentro de ese hábito de abuso psicológico está el abuso económico. "Si dices algo no te voy a dar la mensualidad".  
Dentro de ese abuso psicológico de los maridos que golpean (lo que se llama en psicología la triangulación), hay otro tipo de abuso: utilizar a los hijos para hacerles sentir culpables a las esposas. En este caso los hijos sirven de mensajeros: "dile a tu madre que..."  
Las amenazas a través de los hijos, las amenazas de que le van a quitar al hijo, todos estos son abusos psicológicos que preceden al abuso físico.  
Todos estos abusos impiden que la mujer deje el hogar, ese hogar violento. Es que esa violencia psicológica a que están sometidas muchas mujeres, es más horrorosa que el abuso físico. Pregúntele a cualquier mujer a la cual han maltratado físicamente qué es lo que le duele más; si las palabras hirientes, los desprecios o los golpes. Los golpes se pasan, los abusos psicológicos, los insultos, los desprecios se clavan en el corazón.  
Manifestaciones de violencia psicológica: 
a) Abuso verbal: Rebajar, insultar, ridiculizar, humillar, utilizar juegos mentales e ironías para confundir, etc. 
b) Intimidación: Asustar con miradas, gestos o gritos. Arrojar objetos o destrozar la propiedad.  
c) Amenazas: De herir, matar, suicidarse, llevarse a los niños.  
d) Abuso económico: Control abusivo de finanzas, recompensas o castigos monetarios, impedirle trabajar aunque sea necesario para el sostén de la familia, etc.  
e) Abuso sexual: Imposición del uso de anticonceptivos, presiones para abortar, menosprecio sexual, imposición de relaciones sexuales contra la propia voluntad o contrarias a la naturaleza.  
f) Aislamiento: Control abusivo de la vida del otro, mediante vigilancia de sus actos y movimientos, escucha de sus conversaciones, impedimento de cultivar amistades, etc.  
g) Desprecio: Tratar al otro como inferior, tomar las decisiones importantes sin consultar al otro. 
 
 

¿Por qué se mantiene la mujer en esta relación? 

La persona abusada se vuelve codependiente de su marido (el agresor), aún después de ser golpeada. Es frecuente escuchar esta frase: "Es que yo lo quiero tanto". Personas que llevan años soportando golpes dicen: "Yo no me separo porque lo quiero". Es imposible querer a una persona que te está tratando como si fueras un animal, eso es depender de esa persona.  
Otro motivo por el cual algunas mujeres no se separan de este problema de codependencia, es que las anima la familia y lamentablemente la Iglesia, a permanecer con el abusador. Sobre todo la familia les aconseja que mantengan esa relación por "el bien de tus hijos". "¿Cómo vas a dejar a tus hijos sin padre?", les dicen.  
¿Qué es mejor, tener un padre que golpea a su madre y que luego golpeará a sus hijos, o no tener padre? Se les hace mucho más daño a los hijos cuando ven que su padre golpea a su madre. Para los niños pequeños la madre es la base de toda su vida, la base de su afectividad, la base de su seguridad. Si una madre es golpeada, sus hijos se derrumban afectivamente. Es mucho mejor separase. Yo no estoy a favor del divorcio, pero la separación es, a veces, menos dañina.  
A veces las mujeres no se separan y sufren en silencio por miedo a perder su seguridad económica y la de sus hijos. Esto sucede sobre todo en la mujer que no tiene educación.  
Otras veces no se separan debido a las amenazas de más violencia o de muerte, si intentan separarse. "Si le dices algo a la policía te mato". 
Cuando se pregunta a algunas mujeres por qué aguantaron maltrato durante años, la respuesta más común es ésta: "Por mis hijos; no quería que se criaran sin un padre". Parece una respuesta válida, pero si la analizamos profundamente descubrimos su inconsistencia. Sucede que en una situación de violencia los hijos también sufren. El crecimiento en una atmósfera de miedo, tensión y terror influirá negativamente en su desarrollo emocional y más tarde se manifestará en el abandono escolar, en el uso de drogas, en desórdenes psicológicos y en violencia y delincuencia.  
En muchos casos influye el factor económico. Soportan cuanta vejación venga con tal de no perder la seguridad económica para sí y sus hijos. Se trata generalmente de mujeres con poca preparación académica, conscientes de que sin el marido no podrían vivir cómodamente.  
Lo peor es que la mujer repetidamente abusada se destruye psicológicamente. Su yo, su identidad individual. Eso la incapacita para tomar las decisiones correctas. Cae en la ambivalencia efectiva ("¡Qué bueno es él cuando no me golpea!"); su autoestima queda por los suelos hasta creer ella misma que merece tales insultos y golpes.  
Cuando una persona cae a ese nivel, su capacidad de decisión queda prácticamente anulada, porque el principio vital está herido de muerte. Si a una persona así aplastada se le amenaza con un "Si me denuncias, te mato", se sentirá paralizada. Quizás en un último intento de supervivencia reaccione, pero usando las mismas armas que a ella la han destruido.  
El amor no debe doler. El amor implica confianza, protección, respeto a los gustos del otro, comunicación, caricias, ayudas al crecimiento emocional y espiritual. Consiste en compartir la vida con alegría, dialogar sobre las diferencias y preferencias, y respetar la integridad física, moral y espiritual de la persona amada.  
Las mujeres que aguantan una relación abusiva indefinidamente acaban perdiendo su salud física y menta, se enferman, toda la familia termina enferma. Las mujeres en situaciones abusivas pierden su autoestima. No saben protegerse, ni se dan cuenta del peligro que corren.  

El porqué de la violencia doméstica 

Primero hay una raíz cultural histórica. Durante mucho tiempo nuestra sociedad ha sido muy machista, el hombre ha creído que tiene el derecho primario a controlar, a disciplinar con severidad, incluso a abusar de la vida de la mujer y de los hijos. Eso ha sucedido bajo la apariencia del rol económico del hombre, proveedor de la alimentación.  
No crea que en EE.UU.. no se golpea a la mujer. El padre americano, en tiempos de la colonia, tenía derecho hasta de matar al hijo cuando no le obedecía.  
Otra causa es la cultura actual. La gente se tira de los pelos. ¿Por qué pasa esto? El modelo presente de nuestra sociedad está reforzando el uso de la fuerza para resolver los problemas. Por eso el abusador usa la fuerza física, para mantener el poder y el control sobre la mujer, porque ha aprendido que la violencia es efectiva para obtener ese fin de control y como ellos no han sufrido las consecuencias, las mujeres se han callado.  
La violencia doméstica ocurre en todos los niveles de la sociedad, no solamente en las familias pobres. En las familias ricas sucede lo mismo. Lo que pasa es que una mujer a quien le dieron una paliza, si tiene dinero, se va tranquilamente a una clínica privada y aquí no ha pasado nada. Las que son pobres tienen que ir al hospital y allí los médicos dicen: "A esta mujer la han golpeado" y la policía se encarga de eso.  
Entre blancos, negros, amarillos, católicos, judíos, protestantes y evangélicos; entre todos, existe la violencia doméstica. Pero no por ser protestantes o católicos, sino, por no ser como deben ser.  
Otra causa de este problema son los medios de comunicación. En la televisión la violencia es glorificada, los estereotipos que nos presentan son de violencia sexual. Cuando un marido por la fuerza tiene relaciones sexuales con su esposa, eso se llama violencia sexual, porque la mujer también tiene derecho a decir que no. Si a una mujer, como yo oigo todos los días, se le insulta, se le veja, se le dice barbaridades, no se le habla y solamente se la utiliza para tener relaciones sexuales con ella; ¿Cómo va a querer estar con su marido? Tiene el derecho a decir que no, todo el derecho del mundo.  
En muchos casos, también la violencia doméstica está íntimamente relacionada con el alcohol y las drogas. ¿Qué sucede cuando una persona consume drogas o se emborracha? En esta parte del cerebro tenemos los centros vitales, comunes con los animales y allí está el centro de la agresividad o del instinto agresivo. Todos los hombres y las mujeres lo tenemos. Pero en la persona normal, esos centros se comunican con la parte consciente del hombre, lo cual diferencia al hombre del animal.  
Cuando uno toma alcohol o usa cualquier droga, estos centros quedan como un barco sin timón. Y ¿Qué le pasa a un barco sin timón? Pues se estrella contra las rocas. Sobre todo la agresividad, el instinto sexual, quedan sin control. Entonces viene el golpear a la mujer y a los hijos bajo el efecto del alcohol y el abusar de la mujer sexualmente. El 50 % de los casos (que se conocen) de abuso sexual entre los hijos, es entre personas alcohólicas o adictas, porque surge el animal que hay dentro de nosotros mismo, en España.  
Los recuerdos, los valores, los consejos, cuando uno usa o abusa del alcohol o drogas, no funcionan y viene la violencia doméstica.  
A pesar de la llamada "liberación femenina" (que en realidad muchas veces ha llevado a la mujer a mayor esclavitud), todavía hay hombres que consideran a esposa e hijos como objetos de su propiedad. Por eso se creen con el derecho a descargar sobre ellos su frustración o malhumor maltratándolos a su antojo.  
Como los hijos imitan a padres, se da con frecuencia que quienes en la niñez fueron testigos de abusos físicos entre sus padres, repiten la misma conducta cuando llegan al estado adulto. Aprendieron que los problemas y conflictos se afrontan con la fuerza bruta.  
Ese aprendizaje negativo se arraiga tanto que muchas veces pasa de generación en generación. Si a esto se añade la "glorificación" de la violencia en los medios de comunicación, podemos entender el por qué muchos seres humanos recurren a la violencia, a veces con una frialdad que asusta más que el mismo acto violento.  
La experiencia enseña que muchos de los abusadores familiares parecen "mosquitas muertas"; pasan por personas educadas y suaves, pero en el fondo son individuos celosos con una pobre imagen de sí mismos y que viven en un mundo irreal. Si a esas personas les da por tomarse unos tragos de más, cosa frecuente, la explosión violenta será mucho mayor.  

¿Qué pasa con las víctimas de la violencia familiar?  

Muchas siguen sufriendo hasta quedar completamente destruidas física, psicológica y moralmente. Otras acusan a sus agresores ante la policía, que muchas veces no toma debidas cartas en el asunto. Y ocurre, además, lo que no quisiéramos que ocurriera: La víctima también se vuelve violenta.  
Entendemos que las personas que sufren hambre endémica se subleven y hasta se alcen en armas. ¿Por qué no entendemos que una mujer pisoteada, escarnecida, degradada en lo más íntimo de su ser pueda explotar y volverse violenta? Eso, aunque no se justifique, se explica.

domingo, 18 de julio de 2010

ESTIMULACION TEMPRANA

¿Qué es la estimulación temprana en niños sanos?

Hoy en día, sabemos que nuestro bebé nace con un gran potencial y que está en las manos de sus padres el aprovechar de esa oportunidad en el proceso de maduración del bebé, para que este potencial se desarrolle al máximo de la forma más adecuada y divertida. La estimulación temprana es el conjunto de medios, técnicas, y actividades con base científica y aplicada en forma sistemática y secuencial. Se emplea en niños desde su nacimiento hasta los 6 años, con el objetivo de desarrollar al máximo sus capacidades cognitivas, físicas, emocionales y sociales, evitar estados no deseados en el desarrollo y ayudar a los padres con eficacia y autonomía en el cuidado y desarrollo del infante.
La estimulación temprana en niños sanos desde ningún punto de vista es una terapia ni un método de enseñanza formal.
Los niños desde que nacen reciben estímulos externos al interactuar con otras personas y con su entorno. Cuando estimulamos a nuestros bebés les estamos presentando diferentes oportunidades para explorar, adquirir destrezas y habilidades de una manera natural y entender lo que sucede a su alrededor.

¿Cómo funciona la estimulación temprana en niños sanos?

Cada etapa de desarrollo necesita de diferentes estímulos que se relacionan directamente a lo que está sucediendo en el desarrollo individual de cada niño. Es muy importante respetar este desarrollo individual sin hacer comparaciones o presionar al niño. El objetivo de la estimulación no es acelerar el desarrollo, forzando al niño a lograr metas que no está preparado para cumplir, sino el reconocer y motivar el potencial de cada niño en particular y presentarle retos y actividades adecuadas que fortalezcan su auto-estima, iniciativa y aprendizaje.
Las investigaciones médicas han avanzado muchísimo y, hoy, sabemos mucho más sobre el desarrollo del cerebro infantil y la importancia que tienen los primeros años de vida. Estamos totalmente seguros que la estimulación que un niño recibe durante sus primeros años constituye la base sobre la cual se dará su desarrollo posterior. ¿Cómo no aprovechar de estos momentos?

Factores importantes para estimular adecuadamente

La estimulación temprana es una manera de potenciar el desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional de nuestros hijos, pero al mismo tiempo se debe respetar el desarrollo individual y la predisposición del bebé. Al inicio las actividades se enfocan en reforzar el vínculo emocional, masajes y estímulos sensoriales, respetando el desarrollo natural del bebé, y el instinto natural de sus padres. Luego se inician actividades de motricidad gruesa, motricidad fina, concentración y lenguaje. Es muy importante cuidar y proteger la iniciativa, la independencia y el autoestima del niño durante todo su proceso de aprendizaje. Al mismo tiempo vale la pena tomar en cuenta factores importantes para lograr aprovechar los estímulos adecuados a los cuales nuestros hijos pueden estar expuestos.

Cada niño es diferente

Todos los niños NO son iguales, cada uno tiene su propio ritmo de desarrollo. Su desarrollo individual depende de la maduración del sistema nervioso.

Parámetros de desarrollo del niño

Es importante entender los parámetros de desarrollo pero es más importante todavía entender que estos son bastante amplios y que su desarrollo depende de varios factores. Al reconocer el patrón de desarrollo general, podemos utilizarlo como una guía para presentarle al bebé los estímulos y actividades adecuados.

No forzar al niño

La estimulación debe ser una experiencia positiva. No se debe forzar al niño a hacer ninguna actividad. Tenemos que aprender a “leer” lo que nuestros hijos sienten en ese momento.

Jugar con el niño

La única forma que el niño aprende durante esta primera etapa es si está predispuesto a aprender y asimilar nueva información, es decir jugando. El juego es la mejor manera de estimular a un niño. Además es importante que el niño este bien comido que haya hecho su siesta y se sienta cómodo. Los padres van aprendiendo a leer el comportamiento de su bebé y a respetar sus necesidades.