lunes, 5 de marzo de 2012

COMO TENER HIJOS SANOS Y FELICES

¿CuÁl es el secreto para criar hijos sanos y felices?
La mirada de diferentes personalidades, psicólogos, filósofos, psiquiatras, padres de familia...
John Rosemond
Psicólogo y terapeuta familiar (EEUU)
  Para John Rosemond, psicólogo y terapeuta familiar (EEUU), la respuesta no es tan complicada como parece.
Su libro "El plan de seis puntos para criar hijos sanos y felices" nos dice :
PUNTO 1:
Preste más atención a su matrimonio que a sus hijos. En otras palabras, fije las prioridades como corresponde y no deje que ese orden se altere. Si usted no tiene pareja, esto significa: préstese más atención a usted que a sus hijos. Recuerde que resultará difícil que pueda dar algo, si su propio "stock" está agotado.
PUNTO 2:
Dé por sentado que sus hijos le obedecerán y tómelo como lo único que cabe esperar. Deje de disculparse por las decisiones que toma, referidas a la vida de sus hijos. Vuelva a conectarse con la fuerza de la frase: "Porque yo lo digo". Deje de creer que puede persuadir a sus hijos de las decisiones que está tomando son para el bien de ellos. Para que un niño pueda sentirse seguro y protegido, es esencial que sus padres tengan autoridad, sean decididos, y que el chico pueda contar con ellos. En pocas palabras, que detenten el poder. Así que ¡Adelante, sus hijos cuentan con usted!
PUNTO 3:
Asegure la participación de sus hijos en la familia, esperando y dándoles la posibilidad de colaborar en forma activa y concreta, de la única manera en que ellos lo pueden hacer: ayudando en la casa. Y al convertirlos en miembros responsables de la familia, hágalos también responsables de su propia conducta. Deje de correr el ómnibus cuando a ellos le corresponde hacerlo, deje de atarle los cordones de los zapatos, deje de evitar que se caigan de narices. Déles la oportunidad de aprender "por la fuerza", que, muy a menudo, es la única forma posible de aprender.
PUNTO CUATRO:
Administre a sus hijos dosis regulares y realistas de Vitamina NO. Cuando lo haga, y ellos se tiren al suelo gritando y pataleando, felicítese por cumplir bien su tarea de padre o madre. Recuerde que al experimentar suficiente frustración durante la infancia, el niño se prepara para enfrentar la realidad de la vida adulta y , además, va desarrollando una cierta tolerancia a las frustraciones. Esa tolerancia tiene como resultado la perseverancia, que es el ingrediente esencial para tener éxito en la vida. Deje de pensar que su obligación es hacer que su hijo siempre esté contento : no es así. Su obligación básica es equiparlo con las habilidades que necesitará para buscar, con éxito, la felicidad por sí mismo. Frustre a sus hijos, para que triunfen en la vida.
PUNTO 5:
En lo que se refiere a juguetes, menos es más. Y cuántas más cosas pueda representar cada juguete, tanto mejor. Recuerde que cuando un niño nos dice que está aburrido, lo que en realidad nos está diciendo es que le hemos dado demasiadas cosas, demasiado pronto.
PUNTO 6:
No se deje engañar por la apología que se hace de ciertos programas de televisión para chicos. Recuerde que la televisión es un problema más serio de lo que parece a simple vista: cuando un niño mira televisión, lo que importa no es el contenido del programa, sino el hecho de que está sentado frente al televisor. Brinde a sus hijos la más hermosa oportunidad, en este mundo tan inundado de tecnología :permítale crecer sin que lo distraiga el permanente titilar de la "droga electrónica".
PUNTO 7:
Ame a sus hijos lo suficiente como para poner en práctica los 6 puntos anteriores.
Ahora haremos una recorrida por distintos tipo de pensamientos según diferentes autores.
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OSHO
Filosofo Hin
Para criar niños sanos y felices no los contaminemos con nuestras neurosis no resueltas, nuestros propios deseos, ideologías, miedos y creencias particulares. Antes de traer un hijo al mundo estemos nosotros sanos y felices luego y sólo luego podremos criar hijos sanos y felices.
No es una coincidencia que todas las religiones del mundo tengan en sus parábolas la idea de que una vez el hombre vivió en el Paraíso y de alguna manera, por alguna razón fue expulsado de él.
Las personas inteligentes, sensibles, creativas siguen estando obsesionadas por el Paraíso que una vez se conoció y ahora permanece como una tenue memoria, un difícil creer.
La búsqueda del paraíso es nuevamente la búsqueda de la infancia: hacerse de nuevo un niño inocente, sin contaminar por los conocimientos, sin saber nada, todavía consciente de todo lo que nos rodea, con un profundo asombro y sentido del misterio.
No permitimos a nuestros hijos bailar, gritar saltar, por razones triviales, quizá puedan romper algo, quizá se les moje la ropa con la lluvia si corren en el exterior, por pequeñas cosas se destruye por completo una gran cualidad espiritual: la alegría.
El niño obediente es elogiado por sus padres, por sus profesores, por todo el mundo, y el niño juguetón es censurado. Sus ganas de jugar podrían ser totalmente inofensivas, pero es censurado porque existe un peligro potencial de rebelión. Si el niño continúa creciendo con total libertad, acabará siendo un rebelde.
El niño rebelde se convertirá en un joven rebelde. No se le podrá obligar a satisfacer los deseos incompletos y los anhelos de los padres. Vivirá su vida propia de acuerdo con sus deseos más íntimos, no de acuerdo a los ideales de otra persona.
No se le da una oportunidad a su naturaleza. Ese niño muerto en su interior destruye su sentido del humor: la vida en vez de expandirse, comienza a encogerse.
La vida debe ser, en cada momento, una creatividad preciosa. No importa lo que tu hijo crea, podrían ser sólo castillos en la arena, pero todo lo que hace debería salir de su capacidad de jugar y de su alegría.
·     Enseñen a los niños a ser autosuficientes: a no depender de nadie.
·     Dejen de influir en el niño. Sólo podemos hacerle como nosotros y nosotros no somos nada. Démosle una oportunidad de ser él mismo.
·     No lo malcriemos.
·     Si no interferimos en sus primeros años, a los 7 años lo tendrá todo tan claro que vivirá toda su vida sin ningún arrepentimiento.
·     Hay que educar a los niños para que puedan hacer preguntas, y los padres no deberían responder esas preguntas a menos que realmente conocieran las respuestas. E incluso si las supiesen deberían decir como Buda solía decir a sus discípulos: "No creas lo que te digo, esa es mi experiencia, pero en el momento que te la cuento se vuelve falsa porque para ti no es una experiencia. Experimenta, pregunta, busca. A menos que tu mismo conozcas, tu conocimiento no sirve; es peligroso. Un conocimiento prestado es una barrera".
·     Los padres deben aprender el arte de no hacer . Es una arte muy difícil. Tiene que aprender a mantenerse alejados, fuera del camino del niño, no interferir. Tiene que ser muy valientes para eso, porque dejar al niño sólo, es arriesgado. Durante miles de años se nos ha dicho: si al niño se le deja sólo, será un salvaje. Tú no le puedes dar nada al niño, sólo puedes tomar. Si realmente quieres hacerle un regalo al niño, este es el único posible : no interfieras. Arriésgate y deja que el niño se adentre en lo desconocido, en lo inexplorado.
·     Respeta a los niños, hazles intrépidos.
·     Sólo puedes hacer una cosa con tus hijos: compartir tu propia vida. Cuéntales que tú has sido condicionado por tus padres, que has vivido en ciertos límites, de acuerdo a un cierto tipo de ideales, y por culpa de esos límites e ideales te has perdido completamente la vida, y que tu no quieres destruir la vida de ellos. Quieres que sean totalmente libres, libres de ti.
·     Los padres necesitan un coraje y un amor inmensos para decir s a sus hijos: "No nos obedezcan, dependan de su propia inteligencia. Incluso si se equivocaran, es mucho mejor que seguir siendo esclavo y siempre hacerlo bien. Es mejor cometer errores y aprender de ellos que hacerle caso a alguien y no cometer errores. Pero no entonces nunca vas a aprender nada excepto a obedecer, y eso es veneno."
·     Dile a tus hijos: "No hay nada malo en cometer errores. Comete todos los que puedas, porque es el modo en que más aprenderás. Pero no cometas el mismo error una y otra vez, porque eso te convierte en un estúpido".
·      Si los padres aman a sus hijos les enseñarán a ser valientes, incluso en contra de ellos mismos. Le ayudarán a ser valiente en contra de los profesores, en contra de la sociedad, en contra de cualquiera que vaya a destruir su individualidad.
·     Los niños deberían convivir, o por lo menos conocer a muchas personas. Diferentes personas aportan diferentes canciones, otros estilos de vida, traen diferentes brisas y los niños deben ser expuestos a tantos estilos de vida como sea posible, de modo que puedan escoger, de modo que tengan libertad para escoger.
Y se deben enriquecer conociendo a tantas mujeres que dejen de estar obsesionados con la cara de la madre o el estilo de la madre. Entonces serán capaces e amar a muchas más mujeres, a muchos más hombres. La vida será más una aventura.
La felicidad de nuestros hijos
No hay que estar demasiado ocupados en hacer feliz a los hijos y luego sentirse infeliz por fracasar en el intento. La infelicidad es contagiosa, es como una enfermedad. Si eres infeliz, todos los que están conectados contigo, en especial los niños, se sentirán muy infelices. Y los niños son muy sensitivos, muy frágiles, muy intuitivos, sienten las cosas inmediatamente.
Hasta una determinada edad los niños permanecen muy arraigados en ti y saben lo que está pasando.
Relájate un poco. Déjale que se mezcle con otros niños, déjale que juegue, y deja de hablar en términos de felicidad o infelicidad.
En vez e eso, se feliz. Viéndote feliz, ellos se sentirán felices.
El niño sólo es feliz cuando no es consciente de ello. La felicidad es algo muy sutil que sólo sucede cuando estás totalmente inmerso en otra cosa.
El niño está jugando y es feliz porque, en esos momentos, no sabe nada de sí mismo, ha desaparecido. La felicidad sólo existe cuando has desaparecido,. Cuando regresas la felicidad ha desaparecido.
A la felicidad no hay que buscarla directamente, haz cualquier cosa y la felicidad te sigue ; es una consecuencia, no un resultado.
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MIGUEL ANGEL CONESSA
Ser padres es una tarea sumamente personal.
La reflexión sobre la forma personal de ser padres la podemos hacer antes de tener un hijo, como una forma de establecer una orientación previsora.
Si el hijo ya es mayor, también es un momento de retomar ciertas actitudes y ver, desde la experiencia, si son adecuadas o no.
Podemos plantearnos cómo queremos educar, porque los aspectos innatos son sólo una parte y la otra importante es la educación. De ella depende qué haga nuestro hijo con sus capacidades innatas, esta herencia genética que recibe  y nosotros como padres debemos ayudarlo a administrarla.  Con los recursos que le demos le enseñamos a sacar el máximo rendimiento a sus potencialidades.
Hay unos requisitos básicos para que el desarrollo de nuestro hijo sea armónico, que pueda crecer sano y feliz.
1.   Que tenga las necesidades básicas satisfechas.
2.   Que sea atendido y aceptado por la familia.
3.   Que tenga un grupo de referencia y de pertenencia.
4.   Que reciba una educación que potencie sus capacidades.
Hay formas de ser padres que no favorecen este desarrollo, incluso pueden, al contrario, llegar a bloquearlo.
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WILHEM STEKEL 
Psiquiatra y escritor
Para WILHEM STEKEL,  lo importante para criar hijos sanos y felices es educarnos como padres.
Nuestra ignorancia de las cosas psíquicas y nuestros principios erróneos, son responsables de numerosas y crecientes trastornos psíquicos en nuestros hijos, víctimas de una falsa educación.
Las impresiones de la juventud deciden el porvenir.
Los padres servimos de ejemplo a nuestros hijos, nuestro comportamiento es, pues, concluyente para ellos.
¿Pero cómo educar hijos sanos y felices cuando uno mismo no lo está?
Somos un producto de predisposiciones hereditarias (factor constitucional( y de la influencia del medio (factor condicional). Aún cuando el factor constitucional sea definitivo, puede ser mejorado.
Se puede demostrar, que la nerviosidad de los padres no se trasmite sólo por herencia, sino también por una educación falsa. Nerviosidad es igual a desdicha disfrazada.
Hay padres nerviosos, insatisfechos, irritables , muy jóvenes o muy maduros, puritanos, sádicos, alcohólicos, obsesivos, egoístas.
Algunos ejemplos:
·     Los padres ambiciosos, decepcionados de la vida, esperan de los hijos las realización de sus proyectos fracasados.
·     Los padres descontentos, hace reproches a sus hijos descubriendo en ellos cada vez nuevos defectos.
·     Los padres hipocondríacos, que tiemblan por su vida, no quiere a ninguno de los que le rodean, hacen de sus hijos seres obsesivos.
·     El padre derrochador, el pedante, el incumplidor, el cruel, el débil, el indiferente, el exageradamente tierno, el inquieto, el descuidado, el impulsivo, el apático, el colérico, cada uno de estos tipos dejan huellas imborrables.
  No hay que desesperar ante tamaña enumeración, y creer que la educación de los padres es insoluble.
Todo perjuicio tiene sus ventajas.
Sería un error unificar la humanidad de acuerdo con un modelo.
Pero la humanidad sacaría un provecho inconmensurable, si los padres, conscientes de nuestros defectos los evitáramos, dominando nuestra debilidad en la medida en que se las trasmitimos a sus hijos.
Es natural deducir que es muy difícil criar niños sanos y felices en esas condiciones psíquicas.
Hay estados intermedios (acá estamos la mayoría) que podemos observar, internalizar para mejorarnos, educarnos como padres. El simple y profundo acto de darnos cuenta es el motor esencial de cambio.
Pero sabemos que antes de querer educar con amor tenemos que sentir amor, ser alegres, ser sanos.

EL TAZON DE MADERA



El viejo se fué a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban. La familia completa comia junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacian el alimentarse un asunto dificil. Los guisantes caian de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel. El hijo y su esposa se cansaron de la situación. "Tenemos que hacer algo con el abuelo", dijo el hijo. "Ya he tenido suficiente". "Derrama la leche hace ruido al comer y tira la comida al suelo". Asi fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor. Ahi, el abuelo comia solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo habia roto uno o dos platos, su comida se la servian en un tazón de madera. De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podian ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahi sentado solo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigia, eran frios llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida. El niño de cuatro años observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le pregunto dulcemente: "¿Que estás haciendo?" Con la misma dulzura el niño le contestó: "Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos." Sonrió y siguio con su tarea. Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabian lo que tenian que hacer. Esa tarde el esposo tomo gentilmente la mano del abuelo y lo guio de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus dias ocupo un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa parecian molestarse mas, cada vez que el tenedor se caia, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel. Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oidos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben. Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitaran esa actitud por el resto de sus vidas. Los padres y madres inteligentes se percatan que cada dia colocan los bloques con los que construyen el futuro de su hijo. Seamos constructores sabios y modelos a seguir. La gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca como los hiciste sentir.

domingo, 4 de marzo de 2012

NIÑOS EN LAS PISCINAS


“Donde mis ojos te vean y mis manos te alcancen” me repito a diario y desde que nació mi hijo esta frase, sin embargo, hoy más que nunca se ha vuelto la consigna que moviliza todo mi que hacer, ya que Nicolás está más grande y se ha transformado en una personita más independiente. Todo le asombra y nada lo atemoriza. No dimensiona peligros ni dificultades. Para él todo es inocencia y jugarreta. Y quiere a toda costa descubrir el mundo, tocarlo y apropiarse de él.
Identifico posibles peligros. Estoy alerta y pendiente, pero hay veces que un simple pestañeo te puede cambiar la vida.
Las estadísticas así lo demuestran, la mayoría de los accidentes que sufren los niños durante la época estival, ocurren en el patio de nuestras casas y específicamente en las piscinas.  Sin embargo, para que un niño se ahogue sólo bastan 20 centímetros de agua y que esté segundos inmerso, ya que corre el riesgo de no poder levantarse.
Especialistas también enfatizan que los niños se ahogan en silencio, es decir, no pueden gritar por ayuda, debido a que la sumersión inicial genera un reflejo protector de cierre de la vía aérea (laringoespasmo). “La víctima traga abundante agua en forma voluntaria e involuntaria. Si el período de sumersión se prolonga hay una gran disminución del oxigeno en los órganos (hipoxia), especialmente en el cerebro. Finalmente, debido a la misma hipoxia, el laringoespasmo protector cede y se produce entrada de agua a los pulmones”.
También enfatizan que la mayor cantidad de accidentes ocurre entre los días viernes y domingo entre las 4 y 6 de la tarde horario en que los padres o cuidadores están más cansados y distraídos.
Tengo piscina. Nicolás juega alrededor de ella. Instalamos antes de que empezara a caminar (1 año 9 meses) una enorme reja que da la impresión que dentro de ella habita una ballena. Además cuenta con una chapa con llave y esa llave está guardada bajo siete llaves más. Obviamente cuando van a limpiarla hay un responsable con nombre y apellido que está vigilando la mantención. Y cuando mi hijo juega en el patio estamos de punto fijo porque sabemos que hay miles de peligros que no hemos dimensionado y que al verlo jugar aparecen.
No Pestañees
  • Nunca dejes a tu hijo sólo en la tina o cerca de la piscina. Si va a contestar el teléfono o timbre, lleve a tu hijo contigo o simplemente no contestes.
  • Tampoco delegues su cuidado en niños de 10 años.
  • Si tiene piscina cércalas. Usa rejas altas (1, 5 metros y barras de 12cms o menos de distancia). Sólo esta medida ha disminuido los ahogamientos en un 50 a 70%.
  • Las “alitas” no son salvavidas confiables.
  • Evita elementos atractivos para los niños (juguetes, etc.) dentro y alrededor de la piscina.

viernes, 2 de marzo de 2012

LOS JUEGOS Y EL NIÑO


El juego es una actividad intrínsecamente satisfactoria que los niños realizan por pura diversión.
El juego sensoriomotor comienza muy pronto y se desarrolla más o menos en la misma forma en todas las culturas. Los bebés progresan de jugar con sus propios cuerpos (por ejemplo, chupando sus pulgares), a manipular objetos externos como sonajeros y animales de peluche, hasta el juego funcional completo. Así, un niño de 12 meses está más inclinado a descolgar y colgar un teléfono de juguete que a chuparlo o golpearlo.
Quizá el progreso más emocionante en las actividades de juego es el surgimiento del juego simbólico a los 11 a 13 meses de edad. Los primeros episodios de “simulación” son muy simples, en ellos los bebés fingen realizar actividades familiares como comer, beber o dormir. Pero de los 18 a 24 meses, los niños simulan realizar actos múltiples en una secuencia significativa. También pueden coordinar sus actos con las de un compañero, y practicar juegos sociales como imitarse entre sí o cooperar para lograr una meta. Los padres pueden estimular este desarrollo proporcionando a los niños que ya caminan una base segura de afecto y representando dramas con su hijo. Los padres suelen responder a sus hijos con juegos que están en el mismo nivel cognoscitivo o en un nivel un poco superior que el de sus hijos.
El juego simbólico florece a los dos años, cuando los niños ya caminan y pueden usar un objeto (un bloque) para simbolizar otro (un coche) y utilizar el lenguaje de forma creativa para construir mundos de fantasía.
El juego simbólico se socializa y se complica cada vez más entre los dos y los cinco años.
¿Qué beneficios proporciona el juego?
Desde el punto de vista intelectual, el juego proporciona un contexto para comunicarse mediante el lenguaje y usar la mente para fantasear, planear estrategias y solucionar problemas. A menudo, los niños muestran habilidades intelectuales más avanzadas durante el juego simbólico que cuando realizan otras actividades, lo que indica que el juego estimula el desarrollo cognoscitivo. Los niños en edad preescolar que participan en una gran cantidad de juegos simbólicos se desempeñan mejor en las habilidades de lenguaje y creatividad que los niños que simulan con menos frecuencia. Para tener éxito durante la simulación de un juego social, los niños deben adoptar roles diferentes, coordinar sus actividades y resolver cualesquiera disputa que pueda surgir.
Por último, el juego puede estimular un desarrollo emocional sano al permitir a los niños expresar sentimientos que los molestan o resolver conflictos emocionales. Las resoluciones mediante el juego de estos conflictos emocionales pueden contribuir de manera importante a la comprensión por parte de los niños de la autoridad y de los fundamentos que subyacen a toda regla que deben seguir.
Por lo tanto, aunque los niños jueguen porque es divertido, los jugadores contribuyen de forma indirecta a su propio desarrollo social, emocional e intelectual, a la vez que disfrutan con ello.

COMO EDUCAR BIEN A NUESTROS NIÑOS

Introducción

Todos los niños se portan mal en algún momento; es parte de descubrir qué es un comportamiento adecuado y cuáles son los límites. Los niños pueden hacer berrinches, desafiar las reglas, empezar peleas, negarse a cooperar con las rutinas de la familia, insultar y mucho más. Cuando como padres les enseñamos a nuestros hijos a comportarse adecuadamente y les mostramos para qué existen las reglas y los límites, es importante recordar el objetivo de la disciplina. La disciplina permite ayudar a que el niño desarrolle el autocontrol y una noción de límites, experimente las consecuencias de su comportamiento y aprenda de sus errores. La disciplina no implica castigo o conflicto entre padre e hijo. Todos los niños necesitan la seguridad que brinda conocer las reglas y los límites de comportamiento; sin ellas se sienten perdidos.

Historias de la vida real

Alex, de 2 años y medio, se tira al piso y grita cuando quiere galletas antes de cenar. ¿Su mamá debe darle las galletas, ignorarlo, o distraerlo?
Eloise, de 6 años, aprendió algunos insultos y se los grita a su papá cuando no le compra el cereal de la publicidad. ¿Debe él llevarla fuera de la tienda, lavar su boca con jabón, o sonreír y pretender que la niña no hizo nada malo?
Naomi, de 12 años, se niega a hacer su cama porque sostiene que su cuarto es su territorio y es su derecho tenerlo como a ella le parezca. ¿Sus padres deben consentir en esto, establecer algunas reglas o quitarle su mesada?
Rafey, de 17 años, desea asistir a una fiesta que dura toda la noche luego de su baile de graduación. ¿Sus padres deben permitirle ir, negarse a hacerlo, discutir sus preocupaciones con él, hacer algunos arreglos de supervisión?

Disciplina: una mirada desde el desarrollo

Ser flexibles es la clave en cuanto a la disciplina durante el crecimiento de los niños. Los padres deben estar preparados para modificar su modo de entender la disciplina a lo largo del tiempo, y usar distintas estrategias a medida que sus hijos desarrollan más independencia y capacidad para controlarse y responsabilizarse por sí mismos.
Las bases de la disciplina se establecen en los primeros años. Durante el primer año de vida, mientras los padres establecen relaciones de confianza con el bebé están preparando el terreno para la interacción entre padre e hijo de los años próximos. En algún momento entre el primer año y los 2 años, el individuo al que antes se consideraba bebé aparece en escena como una persona íntegra, con necesidades y deseos específicos. Cuando los niños pequeños empiezan a caminar, comienzan a probar su independencia, y necesitan ayuda para entender qué es seguro, qué pueden hacer y qué no. Están muy concentrados en sus propias necesidades, y no tienen en cuenta los intereses de los demás. Dado que todavía no entienden la noción de consecuencias, un "no" firme pero gentil es necesario. Con la explosión de nuevas habilidades (hablar, caminar), pareciera por momentos que los niños pequeños entienden las reglas y que se pudiera razonar con ellos, pero no están todavía verdaderamente listos para controlar sus acciones. Los niños en edad preescolar entienden las reglas y guían su comportamiento según estas y según su mayor grado de conciencia sobre las consecuencias de su comportamiento. Al llegar a la edad escolar, los niños entienden el porqué de las reglas. Las reglas se internalizan y son acompañadas por un sentido cada vez mayor de la responsabilidad y el autocontrol. La mayoría de los niños en edad escolar comprende las nociones de justicia y equidad, y es capaz de considerar también las necesidades de los demás cuando toma una decisión. Durante la adolescencia, los individuos se hacen responsables de su propio comportamiento. Lograr el autocontrol es un proceso que se desarrolla lentamente, y el objetivo último de la disciplina es ayudar a que los niños logren el autocontrol, y no que solo obedezcan las órdenes de los adultos.

¿Qué pueden hacer los padres?

Si quiere hijos considerados, cooperadores y flexibles, usted debe ser su modelo.
Piense en su estilo de disciplina
Los padres disciplinan a sus hijos de varias maneras. Los investigadores han identificado los tres estilos más comunes de educación de los hijos: autoritario/estricto, autoritativo/moderado y permisivo.
  • Un padre autoritario o extremadamente estricto controla la actitud y el comportamiento del niño poniendo énfasis en la obediencia a la autoridad y desalentando la discusión. Los padres extremadamente autoritarios a menudo solo confían en el castigo.
  • Un padre autoritativo o moderado fija límites y confía en las consecuencias lógicas y naturales para que el niño aprenda de sus propio errores. El padre le explica al niño por qué son importantes las reglas y por qué deben seguirse. Los padres autoritativos razonan con sus hijos y consideran el punto de vista del niño a pesar de que pueden no estar de acuerdo con ellos. Son firmes, con ternura, calidez y amor. Fijan estándares altos y alientan a sus hijos a ser independientes.
  • Un padre permisivo o indulgente ejerce un mínimo control. Los niños pueden fijar sus propias reglas, horarios y actividades. Los padres permisivos no exigen los altos niveles de comportamiento que demandan los padres autoritarios y autoritativos.
¿Cómo crecen los niños que han sido criados por estos tipos de padres? Los estudios de seguimiento indican que la manera moderada, entre el extremo permisivo y el extremo estricto, es la más efectiva de las tres. Los niños educados por padres autoritativos/moderados tenían tendencia a un buen concepto de sí mismos y a ser responsables, cooperadores, seguros de sí mismos y curiosos intelectualmente. Los niños educados por padres autoritarios/estrictos tenían tendencia a ser tímidos y reservados, menos curiosos intelectualmente y dependientes de la voz de autoridad. Los niños educados por padres permisivos tenían tendencia a ser inmaduros y poco predispuestos a aceptar responsabilidad o mostrar independencia.
A continuación se mencionan algunas técnicas de disciplina que pueden ser útiles:
Utilice el lenguaje para ayudar a resolver los problemas
Establezca reglas simples y justas, y expóngalas claramente. Cuando los niños adquieran el lenguaje ayúdelos a usar palabras, en vez de acciones, para expresar cómo se sienten. De igual manera, al disciplinar a su hijo dígale que entiende cómo se siente. Luego de los años de preescolar, el niño es capaz de entender el comportamiento y está interesado en esto. Por ejemplo, una niña de 7 años puede pegarle a su hermano menor cuando este le quite su juguete. En el mundo del niño es difícil tolerar a un hermano menor que toca sus cosas. Entonces, además de disciplinarla dígale que usted entiende cuán molesto puede ser tener a alguien rondándole, pero que no tiene permiso para pegarle. Ayúdela a que identifique y diga en palabras cómo se siente antes de que actúe. Usted puede plantear situaciones como por ejemplo "¿De qué manera puedes decirle a Amanda que no te gusta cuando ella no te deja jugar?". También puede sugerir otras situaciones y alentar a su hijo a que piense posibles soluciones a esa situación.
Ignorar
En algunos casos, el solo hecho de ignorar el comportamiento lo hará desaparecer. Algunos niños se portan mal para llamar la atención, y los padres sin quererlo pueden alentar el comportamiento que están intentando suprimir. Si usted le dice reiteradamente a su hijo que deje de hacer burbujas con la leche o deje de jugar con su comida, quizá está brindándole atención a esta conducta, haciéndola un evento. Ignórela y haga otra cosa, y luego, cuando actúe correctamente, hágaselo notar. El punto es: reconozca y preste atención a los comportamientos que desea alentar en vez de a los que desea suprimir.
Premios
El refuerzo positivo es la mejor técnica para fomentar el comportamiento deseado. La mayoría de los niños desea la atención y aceptación de sus padres, y hará lo necesario para conseguirla. Los premios no son sobornos, son maneras de mostrarle al niño que está haciendo las cosas bien. El premio debe adecuarse a la edad y a los gustos del niño, como así también a los recursos del padre. La alabanza verbal puede ser efectiva. A pesar de que las calcomanías se usen a menudo para alentar un nuevo comportamiento o una mejora, no subestime el valor del tiempo. Una salida especial al parque infantil o una historia extra antes de dormir es muchas veces lo único que se necesita para motivar al niño para que se porte mejor.
Consecuencias naturales
Los padres tienen siempre la opción de usar las consecuencias naturales para ejemplificar un punto. Las consecuencias naturales ayudan a que el niño aprenda a hacerse responsable de sus actos y a que los padres entiendan que lo que se gana a largo plazo bien valdrá la pena a corto plazo. Por ejemplo, una niña de 10 años que se olvidó de traer a casa su libro de estudios sociales y no está preparada para la evaluación quizá le pida que escriba una nota diciendo que está enferma. Negarse a hacer esto le enseña al niño a planificar mejor la próxima vez y a no esperar que sus padres mientan para sacarlo de un apuro.
No más no - Mantenga una actitud positiva
Ambos, padres e hijos, se cansan de escuchar 'no' todo el tiempo. Demasiados 'nos' pierden el significado y no ayudan a que el niño entienda qué le hará obtener un 'sí'. Los enunciados afirmativos le enseñan al niño qué es apropiado. No es suficiente con decirle al niño qué no hacer, también debería enseñarle una alternativa mejor. Si su hijo de cinco años está muy ocupado coloreando alegremente en la pared, es más efectivo darle papel, quizá de distintos tamaños y formas, en una caja para manualidades, y decirle algo como 'las paredes no son para dibujar, pero el papel es perfecto. Cuando uses papel puedes dibujar todo lo que quieras y yo puedo guardar los dibujos'. Los padres deben desarrollar un sistema de radar para detectar el buen comportamiento en vez del malo únicamente. Cuando observe al niño compartiendo, ayudando a otros, manejando bien la frustración; felicítelo inmediatamente. Haga el experimento por un día y se sorprenderá del buen comportamiento que encontrará.
No imponga: negocie
La negociación no quiere decir que los padres o los hijos se salen con la suya. La negociación, si se realiza con sentido común, hace que todos se sientan parte de la solución al problema. Aun a los niños pequeños les gusta sentir que tienen una opción en vez de sentir que han sido forzados a hacer algo. Piense cuidadosamente las opciones que ofrece antes de comenzar con la negociación. Insistir con que su hijo tome la medicina que sabe horrible puede preparar el terreno para conflictos. Pero darle la opción de tomar la medicina con un jugo o un licuado con leche fomenta la cooperación. Pero proceda con cautela y elija bien sus palabras. Déle al niño una opción solo cuando verdaderamente tiene una. No le pregunte al niño de 4 años si quiere ir al médico si la visita al doctor es necesaria. Pero pídale sí que elija qué golosina quiere llevar o qué quiere ponerse.
Establezca prioridades
Algunas cuestiones no valen la pena. La disciplina no quiere decir que los padres siempre ganan. Puede sentir que está cediendo, pero hay momentos en que debería decidir si la acción de su hijo vale la pena tanto alboroto. Obviamente que destrozar un juguete a propósito es más serio y requiere una respuesta directa si se lo compara con demorarse mucho tiempo en la bañera. Los padres deben priorizar y decidir qué es importante. Por ejemplo, los padres pueden ser más estrictos con la honestidad que con la limpieza de la habitación. Es razonable fijar un límite de horario para una adolescente de 15 años, pero quizá no lo sea discutir por la ropa que usa siempre que se ajuste a sus reglas de decencia.
Prevención
Con el tiempo, los padres llegan a conocer las áreas problemáticas de sus hijos y ahí aparece la prevención. Por ejemplo, si cada vez que va al supermercado su hijo de 4 años le ruega que le compre varias cosas, diseñe un plan antes de ir. Puede darle una caja vacía de un producto que usted desea comprar y hacer que la ayude a encontrarlo. Hasta puede decirle que se detendrá en la biblioteca, o pensar en alguna otra cosa divertida, si la ayuda. Preparar de antemano al niño para un cambio de una actividad o de un entorno a otro le ayuda a hacer frente a la transición.
Cómo proceder ante comportamientos inaceptables A pesar de todos los consejos y buenas intenciones, padres e hijos tendrán igual momentos difíciles. Mantener estos estallidos en perspectiva, prepararse para ellos y contar con algunas estrategias para hacerles frente ayudará a todos a manejar una crisis. Un principio básico para recordar: los padres deben ver al niño independiente de la acción. Es sumamente importante recordarle al niño que es el comportamiento lo que desagrada, pero que el amor por él sigue intacto.
  • Sea claro, firme y específico con respecto a lo que quiere decir.
  • Sea respetuoso. No recurra a insultos ni gritos.
  • La consecuencia debe suceder inmediatamente al comportamiento. Las consecuencias deben ser justas en relación con el comportamiento.
  • Tiempo para reflexionar
¡Cuando funciona, funciona! El tiempo para reflexionar es un principio antiguo por un buen motivo. El tiempo para reflexionar le enseña al niño que para cada acción hay una reacción. Específicamente, el tiempo para reflexionar logra dos objetivos importantes: detiene inmediatamente el comportamiento no deseado y le brinda al niño (y al padre) un período de enfriamiento necesario. La regla general es iniciar el tiempo para reflexionar inmediatamente después del incidente o comportamiento, y contar con un espacio para ello. La cantidad de minutos que un niño tenga para reflexionar debe ser equivalente generalmente a su edad, por ejemplo, un niño de 5 años tiene cinco minutos de tiempo para reflexionar. Algunos niños pueden necesitar que se los obligue a quedarse, tomándolos de los brazos, para que se sientan físicamente en control, y otros niños pueden estar muy asustados por estar solos, como para beneficiarse de esta técnica.
Lo que no funciona
Las investigaciones confirman que los niños que reciben trato con agresión física serán agresivos en el futuro. Por eso el potencial de que el ciclo de maltrato se repita con las generaciones aumenta. Otro motivo por el que la disciplina física no es una forma efectiva es que puede ser contraproducente. Imagine lo siguiente: un niño de 7 años le pega a uno de 4. Un padre se apresura a intervenir y le pega al agresor. ¿Qué aprendieron los niños de esto? Aprendieron que está bien pegar cuando están enojados, exactamente lo opuesto a lo que el padre quería enseñar. Los niños imitan muy bien y miran a sus padres como modelos. ¿Cuál es el efecto de pegar? Los niños aprenden a pegar, como hacen el padre y la madre.
Cuándo buscar ayuda
Consulte con un profesional si su hijo está haciendo cosas peligrosas o de riesgo que usted no puede frenar, si es muy agresivo con los demás o si es irrespetuoso para con las personas o bienes de otros. Los padres deberían también asesorarse si observan cambios en el comportamiento o signos físicos tales como dolores de cabeza o que el niño come o duerme poco. Cualquier causa psicológica o médica que origine el comportamiento inaceptable debe identificarse y tratarse a la brevedad.

Preguntas y respuestas

¿Malcriaré a mi bebé si la alzo cada vez que llora?
Los bebés pueden agotar a los padres porque tienen necesidades constantes. Los bebés no desafían a sus padres a propósito, simplemente no pueden hacerse cargo de sus propias necesidades. Alimentarlos, cambiarlos, jugar y hablar con ellos, y entretenerlos ayudan a construir un vínculo seguro en el padre y el hijo. Especialmente durante los tres primeros meses, responder al llanto del bebé lo hace sentirse seguro, no malcriado. Ya para los 3 a 6 meses los padres pueden diferenciar entre los llantos del bebé y saben cuándo significa dolor y cuándo desaparecerá solo.
Mi bebé de 11 meses acaba de aprender a caminar y se mete en todo. Tengo miedo de que se lastime. ¿Qué puedo hacer?
A pesar de que los bebés de 6 a 12 meses de edad comienzan a entender y hasta a usar algo de lenguaje, no entienden todavía el mundo que los rodea. Si ve a un niño haciendo algo peligroso dígale "no" firmemente y, de ser necesario, sáquelo de allí. Por ejemplo, si va a tocar algo caliente dígale "no" y sáquelo de allí. Entretenerlo y darle algo más para hacer son estrategias que pueden ayudar.
He probado con todo pero mi hijo de 4 años todavía se porta mal. ¿Qué estoy haciendo mal?
A veces, el comportamiento indebido se debe a la combinación de un niño que actúa de manera obstinada y un padre ineficiente en su enfoque. Pero el comportamiento del niño puede ser señal de otro problema. Por ejemplo, su hijo puede sentirse frustrado por un problema de habla, o tener dificultades para controlar sus emociones o hasta sufrir algún trauma. Un profesional puede ayudarlo a decidir si se trata de un problema de desarrollo o de crianza.
Mi hija de 10 años me desafía constantemente cuando le pregunto por su tarea, pero creo que no la hace.
Los niños aprecian que sus padres confíen en ellos y los respeten. Pero es difícil aprender que para recibir respeto hay que darlo, lo que se aplica tanto a padres como a hijos. Además, los niños en edad escolar necesitan aprender sobre causa y efecto, y las consecuencias positivas y negativas del comportamiento. Necesitan desarrollar también cierta independencia. La tarea es un típico terreno de prueba de estos atributos. Usted debe fijar una rutina razonable para hacer y revisar la tarea, considerando las preferencias de tiempo de todos. Sea paciente si el niño debe experimentar una mala nota para entender qué ocurre si no se hace la tarea. Las notas y los informes del maestro deben ayudar al padre a controlar el progreso. Si hay problemas a nivel académico, los padres deben intervenir y hacer analizar el problema. Cuanto antes se solucionen los problemas emocionales o de aprendizaje, mejor será el resultado.
¿Cómo puedo hacer para que mi hijo de 16 años respete el límite de horario?
Es común que el adolescente esté más involucrado con sus amigos que con sus padres. La alianza con los amigos es un paso necesario en el proceso de creación de la identidad en los adolescentes. Se hacen más independientes y se preparan para, en algún momento, dejar el hogar. Los adolescentes todavía aprecian los límites y necesitan conocer lo que sus padres opinan, aunque no siempre lo parezca. Las técnicas comunes de disciplina que se orientan a los niños pequeños pueden utilizarse aún pero adaptadas al adolescente. Es correcto que los padres sigan fijando límites sobre el comportamiento y definiendo consecuencias. Recuerde que cuanto más prohíba un padre algo, más interesante será ese algo. Con los adolescentes, los padres deben explicar los motivos de su decisión y fomentar el diálogo cuando sea posible. También es importante que los padres den crédito a los hijos y escuchen lo que ellos opinan y les hagan saber que los entienden. La disciplina en la adolescencia no es solo reglas, es hacer que los adolescentes aprendan sobre los valores, comiencen a comportarse como adultos y a asumir responsabilidad.

jueves, 1 de marzo de 2012

PROBLEMAS DE LOS ADOLESCENTES

Que adolescente no se ha sentido tan triste que ha llorado y deseado alejarse de todo y de todos; pensando que lo vida no merece la pena vivirla. Estos sentimientos pueden dar lugar a un estado depresivo que puede esconderse bajo excesos alimenticios, problemas para dormir y preocupaciones excesivas sobre su apariencia física. También pueden expresarse estos trastornos en forma de miedos o ataques de pánico.


Problemas de conducta:
Por un lado los adolescentes desean que sus padres sean claros y les suministren límites precisos pero cuándo esto se realiza, ellos sienten que le quitan la libertad y no le permiten tomar sus propias decisiones. Se producen desacuerdos y muchas veces los padres pierden el control no sabiendo que les está pasando a sus hijos, ni donde están.
Por lo tanto, es importante que los padres pregunten y conozcan donde están sus hijos, con quién están y adonde van. Y los hijos informen a sus mayores.

Problemas escolares:
Muchas veces los adolescentes rechazan ir al colegio expresando así una dificultad en separarse de sus padres. Esto se puede expresar en forma de “dolores de cabeza” o “estómago”.
Otros de los problemas puede ser la dificultad de integración al grupo de pares o conflictos con algún alumno, puede estar siendo acosado por algún compañero. Todas estas situaciones pueden hacer que concurrir al colegio se convierta en una experiencia solitaria y amenazadora.
Otros problemas pueden estar asociados a estados depresivos, ansiosos y a la falta de confianza en sí mismos para encarar los desafíos del aprendizaje escolar y el de hacerse de amigos.
Estos problemas emocionales afectan al rendimiento escolar, pues es difícil poder concentrarse en la tarea cuando se está preocupado por uno mismo, los problemas familiares o de amistades.


Problemas sexuales:

A veces los adolescentes son tímidos y están preocupados por su físico y esto lleva a que no hagan preguntas acerca del sexo a sus mayores. En otras oportunidades pueden recibir información errónea de sus amigos y compañeros.
En otras ocasiones, puede ocurrir que sus experiencias sexuales las realicen en situaciones de riesgo de embarazos no deseados o de posibles contagios de enfermedades de transmisión sexual. El frecuentar situaciones de riesgo puede indicar problemas emocionales o reflejar una necesidad de vivir al límite.
Para prevenir dichos problemas sexuales es importante que los padres, docentes, médicos de cabecera o centros de orientación familiar, ofrezcan a nuestros jóvenes la adecuada información y orientación sexual.

PROBLEMAS DE LA JUVENTUD

Los jovenes tienen problemáticas específicas que suelen a su vez definir estudios y políticas focalizadas hacia los jóvenes. Conceptos como el primer empleo, desempleo juvenil, criminalidad juvenil, embarazo adolescente, control de la natalidad, educación sexual, son aspectos de los Problemas de la juventud específicos con los que deben liderar los jóvenes. También la problemática de la drogadicción suele tener una fuerte importancia juvenil.


Bueno escogí  este tema porque soy joven y porque somos el sector más grande de la población, y también porque se llega a ser alguien problemático en la sociedad siendo joven. A que se debe o cual es el motivo por el cual nosotros los jóvenes a veces tomamos el camino incorrecto o que nos lleva a tomarlo por eso es, que escogí este tema, espero sea de tu agrado y que pueda servirles a muchos, ya que en mi caso en particular si puede decirse que fui algo problemático no obstante puede servir de ejemplo a muchos jóvenes que sienten ahogarse en un vaso de agua y a veces no encuentran solución, entonces  recurimos a actos vándalos alcoholismo drogadicción y todo lo que en si es dañino o malo para sentirse bien consigo mismweroso no importando hacerle daño a nuestros seres queridos moral e intelectualmente haciendo un problema mas grande ocasionado por uno mismo pensando erróneamente que el de la culpa o el culpable es la sociedad que nos rodea cuando en si uno es el problema, la solución es simple aceptar nuestro problema y decidir comenzar a reorganizar tu vida haciendo un examen de conciencia de lo malo que se a hecho y comenzar a cambiar esas partes que están mal en ti, busca ayuda y la encontraras, hazte de la idea que tu vales mucho y que eres único y que no hay otro como tú, no te sientas culpable por los errores todos cometemos errores que a la vez se vuelven experiencia para el vivir de cada día, no dejes o no te sientas derrotado, el tiempo pasa, si, seguro, pero tu sigues aquí puedes llegar y lograr y demostrarle a las personas que estaban equivocadas contigo, lo importante es ser optimista y soñar en grande no desistas de tus sueños es lo mas lindo y maravilloso que tiene cada persona para lograr sus metas y ser alguien productivo, si eso no existiera en estos momentos no estuviera escribiendo lo que te digo o lo que voy a seguir contando conforme avancé el curso de Enred, somos jóvenes y estamos en este curso porque queremos aprender y a la vez ser unos Jovenes de exito.