lunes, 20 de febrero de 2012

VACUNAS POR GRIPE A



Mientras la primera ola de vacunas contra la gripe porcina recorre el país, más de un tercio de los padres no quiere inmunizar a sus hijos, de acuerdo con una encuesta Associated Press-Gfk.
Algunos padres afirman que están preocupados por los efectos secundarios de la nueva vacuna –aunque en las pruebas hasta ahora no se ha visto nada serio– mientras que otros dicen que la gripe porcina no representa una amenaza a la salud mayor que la gripe común.
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Jackie Shea de Newtown, Connecticut, madre de un niño de 5 años llamado Emmett, dice que la vacuna es demasiado nueva y se ha probado muy poco.
“No seré la primera en la fila para inmunizarlo en octubre”, declaró en una entrevista el mes pasado. “Estamos hablando de ponerle algo desconocido. No puedo hacerlo”.
La encuesta de AP halló que un 38 por ciento de los padres dijeron no estar dispuestos a dar permiso para que sus hijos se vacunen en la escuela.
Aunque casi seis de cada 10 padres respondieron que es probable que den permiso para que sus hijos sean vacunados en la escuela, sólo 37 por ciento dijo que es muy posible que lo hagan.
Los encuestadores han descubierto hace tiempo que la gente exagera su intención de seguir recomendaciones sanitarias, por lo que se supone que la proporción de niños que aprovecharán la facilidad de recibir la vacuna en sus escuelas estará en algún punto entre los dos extremos.
Los ancianos, que serán los últimos en ser inmunizados contra la gripe porcina, son quienes más quieren recibir esa protección, según la nueva encuesta.
La vacuna comenzó a ser distribuida en pequeñas cantidades esta semana, pero sólo el 52 por ciento de los estadounidenses dicen que es probable que procuren ser vacunados, según el sondeo.
La nueva variante de gripe, bautizada H1N1 2009 por los científicos, afecta más que nada a los jóvenes. Los niños, adultos jóvenes y mujeres embarazadas serán los primeros en recibir las vacunas.
Sin embargo, el 62 por ciento de la gente de 65 años o más dice que intentará recibir la vacuna, por más que su generación parece tener cierta resistencia a la nueva variante y, por lo tanto, se supone que deberá esperar hasta que los grupos de riesgo hayan sido inoculados. En cambio, sólo 45 por ciento de la gente de 18 a 29 años quiere ser vacunada.
Por otra parte, el interés por recibir la vacuna para la gripe común aumenta: 57 por ciento de los adultos quieren ser vacunados, 9 por ciento más que en la primera encuesta de AP sobre el tema, en julio.
Este aumento es impulsado por la preocupación por la gripe porcina. Según la encuesta 59 por ciento de la gente teme contagiarse de la nueva gripe.
Un 72 por ciento de la población está preocupado por los posibles efectos secundarios de la vacuna, aunque la mitad de esa cifra dice que de todas formas se vacunarían.
La encuesta entrevistó a 1,003 adultos con teléfonos celulares o de línea entre el 1ro. y el 5 de octubre. Tiene un margen de error de más o menos 3.1 puntos porcentuales.

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